La desafiliación de San Marcos de Arica abrió un nuevo flanco. La denuncia por una adulteración de los balances de 2025 pone bajo la lupa la actuación del directorio de la ANFP.
Principalmente, las inhabilidades que Pablo Milad habría comprometido antes de la votación y los vínculos de algunos dirigentes con clubes que podían verse beneficiados por la salida del cuadro nortino.
A fines de agosto, cuando ya era un hecho que el directorio de la ANFP se reuniría para resolver si denunciaba a San Marcos ante el Tribunal Autónomo de Disciplina, su presidente, David Ramos, decidió contactar a Milad para conocer la postura de la mesa directiva.
La preocupación tenía un fundamento concreto y es que una desafiliación podía favorecer directamente a Rangers de Talca, Curicó Unido y Deportes Santa Cruz.
El escenario planteaba un evidente problema de imparcialidad, considerando los vínculos de tres integrantes del directorio con esas instituciones. Milad fue presidente de Curicó Unido, Jorge Yunge -secretario general de la ANFP- dirigió a Rangers y Andrés Alvarado -director- mantenía una relación directa con Santa Cruz.
En un audio presentado por el medio Primera B Chile, Milad había comprometido su propia inhabilitación y la de Alvarado para votar una eventual denuncia contra San Marcos.
“Hasta yo me tengo que inhabilitar para votar porque está Curicó y yo, como ex presidente de Curicó (sic), yo por cualquier cosa de Arica, yo me tengo que inhabilitar y por Puerto Montt o por lo que sea… El gordo (Andrés Alvarado) también se tiene que inhabilitar digamos, por la relación directa que tiene con Santa Cruz“, se escucha al mandamás del balompié nacional.
Sin embargo, lo ocurrido días después distó de aquel compromiso. El 1 de septiembre, durante la reunión de directorio en que se resolvió denunciar a San Marcos de Arica ante el Tribunal Autónomo de Disciplina, la única inhabilitación fue la de Jorge Yunge. Pablo Milad y Andrés Alvarado sí participaron en la votación, junto con Jorge Aguilar, Mauricio Moreno y Alberto Núñez, quienes respaldaron la denuncia.
El proceso disciplinario terminó el martes 27 pasado con la desafiliación del club ariqueño, una decisión que provocó un terremoto en la categoría de Ascenso.