La primera infancia es fundamental debido a que es un período de desarrollo físico y mental, en el cual se forman hábitos de vida saludables como una práctica regular de actividad física, disminución del tiempo sedentario y adecuada calidad de sueño.

El equilibrio entre estos comportamientos (actividad física, comportamiento sedentario y sueño) tiene numerosos beneficios para la salud en aspectos del desarrollo físico, cognitivo y socioemocional en niños en edad preescolar.

Mejorar la actividad física, los comportamientos sedentarios y el sueño en la edad preescolar contribuirá a su salud física, mental y el bienestar, reducirá el riesgo de desarrollar obesidad en la infancia y enfermedades no transmisibles asociadas en etapas posteriores de la vida.

Por lo tanto, se establecieron recomendaciones en un periodo de 24 horas, debido a que el día está constituido por tiempo y horas de sueño, tiempo dedicado a actividades sedentarias y tiempo dedicado a actividad física de intensidad moderada o vigorosa.

La Organización Mundial de la Salud (2019 y 2010) recomienda que los niños y niñas de 1 a 2 años deben permanecer al 180 minutos haciendo diversos tipos de actividad física de cualquier intensidad, incluidas de moderada a vigorosa, distribuidas a lo largo del día. No permanecer inmovilizados más de 1 hora seguida o sentados durante períodos prolongados.

Se recomienda tener entre 11 y 14 horas de sueño de buena calidad, incluidas las siestas, con periodos regulares de sueño y vigilia.

Para preescolares de 3 a 4 años deberían dedicar al menos 180 minutos a hacer múltiples actividades físicas de cualquier intensidad, de los cuales al menos 60 minutos serán de actividad física de intensidad moderada a vigorosa, distribuidos a lo largo del día. No permanecer inmovilizados más de 1 hora seguida o sentados por largos periodos; y tener entre 10 y 13 horas de sueño de buena calidad, que puede incluir una siesta, con períodos regulares de sueño y vigilia.

No es aconsejable que niños y niñas pasen tiempo inactivos frente a una pantalla. Se recomienda que cuando estén inactivos, niños y niñas, los padres o cuidadores participen de la lectura o la narración de historias.

Las Directrices canadienses para el movimiento de 24 horas (2017) recomienda que niños y niñas de 5 años acumulen al menos 60 minutos al día de actividad física de moderada a vigorosa, que implica una variedad de actividades, con no más de 2 horas por día de tiempo recreativo frente a la pantalla. Para el sueño, se sugiere ininterrumpidamente 9 a 11 horas de sueño por noche.

Es esencial que los padres, cuidadores y la comunidad en general atiendan a los estilos de vida saludables de esta población, incentivando que tengan una variedad de oportunidades de práctica, que implique actividades que permitan a los niños y niñas moverse por el espacio o mover su cuerpo de un punto a otro como correr, saltar a pies juntos, caminar, saltar en un pie, saltar un objeto y galopear, actividades que impliquen manipular o controlar objetos como lanzar, patear, atrapar, golpear, rodar y driblear con diversos materiales y texturas, y actividades que impliquen equilibrio como mantener la posición con un pie, caminar en una cuerda o banca.

Los intereses y las habilidades de los niños y niñas son similares, sin necesidad de actividades separadas durante este período, por lo que es necesario involucrar a las niñas en iguales actividades que los niños, sin hacer diferencias.

Asimismo, se recomienda dar a niños y niñas más tiempo para jugar al aire libre, como en plazas, patios, multicanchas, entre otros.

Nuestra sección de OPINIÓN es un espacio abierto, por lo que el contenido vertido en esta columna es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial de BioBioChile