Este 21 de mayo se conmemoran 20 años del inicio de la declaración del Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo, la cual está basada en el principio de reconocer la cultura como parte importante del desarrollo de los pueblos.

La diversidad cultural se presenta como fruto de los procesos histórico-sociales que han contribuido al encuentro de diferentes culturas y a la construcción de nuevas identidades. Y es que podemos afirmar que, a través de ella, poseemos la cualidad de aceptar y compartir recíprocamente características propias de una u otra cultura en nuestros territorios. Es a partir de ella que reconocemos aquello que resulta ajeno, así como el intercambio de conocimientos y de valores en la sociedad.

Es importante destacar que la diversidad cultural ha sido un pilar fundamental, no sólo en lo que respecta al crecimiento económico y comercial, sino que también como núcleo del desarrollo social, moral y espiritual. Es por ello que, para superar los obstáculos dados por las divisiones y prejuicios entre las culturas, se debe de fortalecer a las mismas por medio del diálogo, la estabilidad y la cohesión social.

Hoy, ad portas al desarrollo y los cambios que enfrentamos como país, es importante no solo el reconocimiento, sino que la necesidad de legitimar las diferencias culturales entre diversos grupos y comunidades que conviven e interactúan en nuestro territorio. Esta conmemoración debe llevarnos a reflexionar sobre la importancia de comprometernos con la diversidad cultural, mediante gestos reales en nuestro día a día.

Francisco Ramírez
Académico Trabajo Social
Universidad de Las Américas UDLA