Señor Director:

Tras las elecciones en la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh), ya se anunció un calendario de movilizaciones contra el gobierno.

Llama la atención el proceso de reordenamiento político y social de sectores que, durante el mandato del presidente Boric, mantuvieron una notoria pasividad en materia de convocatoria y presión social, a pesar de las agendas incumplidas en materia de educación.

La reactivación de la FECh anticipa un nuevo ciclo de arremetidas desde la izquierda.

Vemos cómo desde la oposición buscan nuevamente utilizar instancias de representación estudiantil para levantar consignas y ejercer presión sobre la agenda pública y el gobierno.

Las precipitadas declaraciones de la nueva presidenta ponen en evidencia que, para algunos sectores de izquierda, la movilización depende del sector político que gobierna y no de las necesidades de los estudiantes.

Nicolás Carrasco
Instituto Libertad