Este jueves en el Octavo Juzgado de Garantía de Santiago se amplió en 60 días la investigación del caso “Rey de Meiggs“, se reformalizó a nueve imputados -incluido el recientemente extraditado desde Colombia, Alberto Carlos Mejía Hernández– y se revisaron de oficio las medidas cautelares de dos de ellos.
El fiscal jefe Análisis Oriente, Fernando Anais, hizo énfasis en la relevancia de reformalizar la investigación tras la llegada a Chile de Mejía Hernández, quien fue formalizado el 9 de julio de 2025 y posteriormente liberado por error utilizando la identidad falsa de Osmar Alexander Ferrer Ramírez.
“Las extradiciones siempre están regidas por tratados internacionales y en este caso solamente fue autorizada por el delito de homicidio calificado. Este imputado se encontraba formalizado por otros delitos, los cuales no pueden ser perseguidos y, por ende, era importante reformalizar, además de poder precisar ciertos hechos que se han podido ir estableciendo a través de la investigación”, detalló Anais.
Asimismo, el persecutor aclaró que el denominado sicario del “Rey de Meiggs” “solamente puede ser perseguido en Chile por el delito de homicidio calificado con una pena máxima de 20 años“.
Sobre el aumento del plazo de investigación, si bien en un inicio se pidieron 120 días, el tribunal otorgó 60 “para poder hacer diligencias pendientes“.
En lo que se refiere a la revisión de medidas cautelares del venezolano Jhoylan García Navarro -proveedor y receptor de las armas utilizadas en el homicidio- y del ecuatoriano Moisés Yandel Cedeño -quien pertenece a otra organización criminal-, Anais declaró que “la ley establece que, transcurridos seis meses desde la última revisión de prisión preventiva, procede a ser revisada nuevamente“.
En ese contexto, se determinó mantener la prisión preventiva por ser considerados un peligro para la seguridad de la sociedad.
El crimen del “Rey de Meiggs”
Es importante señalar que el crimen de José Reyes Ossa, alias “Rey de Meiggs”, se remonta al 19 de junio de 2025 en Ñuñoa, cuando tres sujetos extranjeros lo interceptaron, balearon y le dieron muerte en las afueras del edificio en el que residía.
Con el avance de la investigación, se imputó al empresario gastronómico Wilson Verdugo ser el autor intelectual por presuntamente haber encargado el crimen por una millonaria deuda, ofreciendo el pago de $30 millones para concretar el homicidio.
Cabe recordar que, además de Alberto Carlos Mejía Hernández, los otros dos implicados directos fueron Yonder Blanco y Neomar Arismendi. Ellos, junto a Verdugo, son los cuatro imputados considerados de mayor peligrosidad y quienes se encuentran recluidos en recintos de alta seguridad, por lo que en la audiencia de hoy fueron reformalizados de forma telemática.