El Cuarto Tribunal de Juicio Oral en lo Penal condenó a Carlos Maximiliano Machuca Cañón a 15 años y un día de presidio efectivo como autor de un delito frustrado de femicidio, en Santiago.
Además de dicha pena, el tribunal le dispuso inhabilitación absoluta y perpetua para cargos, oficios públicos y derechos políticos. Asimismo, para ejercer profesiones tituladas mientras dure la condena.
Se le prohibió acercarse a la víctima, a su domicilio, a su trabajo o más lugares que frecuente, y comunicarse con ella por dos años.
Y se le tomarán muestras biológicas para incluir su huella en el registro nacional de ADN de condenados, una vez ejecutoriado el fallo.
El fallo fue dado a conocer este martes. No obstante, el hecho principal ocurrió en julio de 2024 en la comuna de Santiago.
La agresión
Según lo establecido por el tribunal, la tarde del 16 de julio de 2024, Machuca Cañón agredió brutalmente a su conviviente de 64 años, identificada como S.O.V.D.
En un departamento de la calle José Victorino Lastarria, el acusado la insultó, la derribó y la golpeó repetidamente mientras le decía que la mataría.
Luego la tomó del cuello, provocando que perdiera la respiración en varios momentos, y golpeó su cabeza contra el suelo unas cuarenta veces.
La víctima logró escapar del lugar. Pero, producto de la agresión, sufrió politraumatismo, múltiples hematomas faciales, fractura y sangrado nasal, contusiones en ambos brazos, dolor costal y una hemorragia cerebelosa traumática.
Todas las lesiones fueron calificadas como graves, tardando 40 días en sanar, aunque sin dejar secuelas neurológicas permanentes.
Penas por desacato
Adicionalmente, el tribunal sancionó a Machuca Cañón con una pena única de 5 años y un día de reclusión por dos delitos de desacato.
Resulta que, el 23 de agosto de 2024 y el 30 de marzo de 2025, el condenado llamó reiteradamente a la víctima (incluyendo un contacto por WhatsApp) pese a que existía una medida cautelar vigente que se lo prohibía, dictada por el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago.
La mujer no respondió los llamados por el temor que sentía hacia él.
El tribunal estuvo integrado por los jueces Pedro Aravena Bouyer (presidente), Isabel Espinoza Morales y el propio Fuentealba.
El juez Cristián Fuentealba Zamora, quien redactó el fallo, hizo una prevención: estuvo por condenar al acusado a 10 años de presidio por el delito de femicidio en grado de tentativa, en lugar de frustrado, respecto del hecho principal.