Un sensible momento se vivió en el matinal de Mega, ‘Mucho Gusto’, cuando José Antonio Neme se quebró en vivo tras un despacho en vivo desde Colombia, país que fue azotado por un terremoto de 7.4.
El animador que el viernes protagonizó un accidente vehicular donde un motociclista resultó gravemente herido no pudo evitar reflexionar respecto a ambos hechos en lo que definió como “la fragilidad de la vida”.
Visiblemente emocionado, entre titubeos, el periodista intentó dar contexto del desastre luego de que el periodista en terreno recogiera el relato de uno de los afectados por los derrumbes.
“El diario El Tiempo actualiza ahora las cifras. Sería bueno poner en perspectiva los números. Ehhmm… el… el… perdón, el rescate sigue adelante cuando hay más de 181 muertos ya y más de mil personas desaparecidas”, dijo con temblor en su voz.
“El… el… el relato del ciudadano es muy conmovedor, mmhh, toca especialmente la fibra. Perdón, perdón, perdón“, agregó cuando fue evidente su flaqueo.
En ese momento, sus colegas Marianne Schmidt y Karen Doggenweiler se percataron de lo difícil que se le hacía hablar, por lo que ellas continuaron con el debate en el panel, mientras el periodista dejaba de aparecer en pantalla. Sin embargo, a través del micrófono de Neme se hizo notar que estaba llorando.
Después de un momento, el periodista volvió a tomar la palabra, instancia en la que compartió una profunda reflexión que coincide con el accidente que protagonizó.
Neme: “Yo no soy víctima de nada”
“Aparece la fragilidad de la vida; obviamente, a uno le viene la conciencia por el caso que se une con todo lo que ha pasado”, reconoció con la voz temblorosa.
Y continuó: “Uno dice nada está garantizado, uno puede estar un minuto bien, aquí, viene un terremoto, se cae el techo y se acabó todo. Entonces, ¿qué garantías nos da la vida? Ninguna. La única garantía que te da la vida es que no hay garantías”.
“Ese es el dolor del ser humano, cómo no se dan cuenta, que no hay nada asegurado. Y tenemos que administrar los riesgos de la naturaleza, las imprudencias”, dijo señalándose a sí mismo. Y continuó: “Las malas decisiones, las malas decisiones que nos afectan”, agregó también en referencia a sí mismo.
“Yo no soy víctima de nada, no estoy en el centro del asunto, pero como que me hizo… cuando él habla de su patrona, que él habla que hasta hace dos días estaba (…) y hoy día esa mujer no está… me entienden”, dijo acongojado.
Al respecto, Neme reconoció que el relato de la víctima lo afectó personalmente: “Yo estoy en una posición emocional especialmente sensible a ese relato sobre la fragilidad, que creo que es común para cualquiera de nosotros (…) podemos tener el control sobre todo, pero siempre hay un margen de arbitrariedad en la vida, nadie está libre“, concluyó.