El Juzgado de Garantía de San Bernardo dictó prisión preventiva para los dos nuevos detenidos por el asesinato de Alejandro Águila, niño de 12 años que murió en una encerrona.
Dicho tribunal acogió la solicitud del fiscal de Análisis Criminal Occidente, Leonardo Tapia, decretando la máxima medida cautelar para los delincuentes que participaron en tres violentos robos la madrugada del 23 de junio, de los cuales el tercero culminó con el fallecimiento del menor.
Se mantiene el plazo de investigación de 120 días.
Por orden judicial, existe prohibición de informar las identidades de los imputados.
Fiscalía tras prisión preventiva para los últimos implicados en el crimen del menor
El fiscal Tapia prestó declaraciones una vez finalizada la audiencia, donde ratificó que “con esto ya hemos identificado todos y cada uno de los responsables en este deleznable hecho“.
Asimismo, valoró la rapidez del trabajo del Ministerio Público y Carabineros, que en un tiempo acotado lograron dar con los responsables y detenerlos.
Sobre el sujeto de 23 años, el quinto de los seis detenidos en el orden de aprehensiones, dijo que en horas de la tarde del miércoles concretaron la orden de detención respecto a él y en la noche se realizó el allanamiento a su domicilio, donde no fue hallado, pero sí prendas y documentación del conductor que fue víctima del primer robo del tour delictual del 23 de junio; mientras que el imputado posteriormente fue encontrado en la vía pública.
Sobre el antisocial que debe ser reformalizado, se deben realizar diligencias para ratificar aquello y se evaluará en los próximos días, por lo que está pendiente de programación.
Además, Tapia hizo énfasis en que Alejandro era un menor inocente que intentó salir del automóvil robado, y que los delincuentes “de todas formas cometen este delito“.
“La forma de comisión, no les importaba el resultado sabiendo que iba un niño a bordo del vehículo; es uno de los casos más terribles que me ha tocado analizar, sobre todo cuando hablamos de niños“, expresó el persecutor.
En la línea de lo anterior, la jueza Marilyn Neira expuso en la audiencia que “parece poco difícil” que los antisociales no advirtieran la presencia del menor y que no se dieran cuenta de que el auto rojo inicia su marcha con Alejandro atrapado, “lo cual da cuenta de que hay un dolo compartido“.
El tour delictual que terminó con el asesinato de niño de 12 años
En la audiencia de hoy, el Ministerio Público detalló la cronología de los hechos ocurridos en la madrugada del martes, donde queda en evidencia el relevo entre el delincuente que participó en el primer hecho de un tour delictual y el otro antisocial que participa en los dos restantes, incluido el crimen de Alejandro.
En primer lugar, a eso de las 00:14 horas del 23 de junio, los imputados L.M.N.E., A.C.G., D.A.L.S., F.O.E.C. y J.I.L.G. actuaron de forma concertada y con distribución de funciones, dirigiéndose al servicentro Shell ubicado en calle Eyzaguirre, en la comuna de San Bernardo.
En dicho sitio, abordaron a la víctima que estaba cargando combustible en su vehículo Mitsubishi de color blanco y a un trabajador, amenazándolos e intimidándolos con armas blancas.
En ese contexto, robaron el automóvil, joyas de la persona que lo conducía, documentación personal y la recaudación del servicentro, y se dieron a la fuga en el mismo vehículo hasta la población 5 Pinos, donde se baja D.A.L.S. y se sube J.V.V.
Posteriormente, se desplazaron en el automóvil por distintas arterias de la comuna hasta que, cerca de la 1:00 de la madrugada, llegaron a la intersección de avenida Portales con Vicente Pérez Rosales, donde transitaba un funcionario de Carabineros que estaba de franco.
En esa dirección, L.M.N.E., A.C.G., D.A.L.S., F.O.E.C., J.I.L.G. y J.V.V. intimidaron con cuchillos a la víctima y le robaron una mochila con distintas pertenencias, agrediéndolo en diversas partes del cuerpo, resultando con lesiones graves como una contusión facial y una fractura en su clavícula derecha.
El tercer hecho, registrado a eso de las 1:14 horas de la madrugada, los mismos cinco imputados se desplazaron por avenida Presidente Jorge Alessandri en dirección al norte, arribando a un punto cercano a la intersección con El Barrancón, donde realizaron la encerrona a un vehículo de color rojo en el que viajaban Alejandro, su padre y su tía.
Los delincuentes amenazaron e intimidaron a los adultos, golpeándolos y reduciendo cualquier posibilidad de resistencia, mientras que el menor de edad no logró descender del auto, permaneciendo sujeto por el cinturón de seguridad; intentó salir sin éxito, pues quedó atrapado y fue arrastrado por más de dos kilómetros, resultando en su muerte.
El vehículo robado fue manejado por J.V.V. y los demás le prestaron cobertura en el automóvil sustraído anteriormente en el servicentro Shell. El vehículo rojo fue abandonado en la intersección de Leonardo da Vinci con avenida Portales, y el Mitsubishi de color blanco también fue dejado en la vía pública.