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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El concejal de Ñuñoa, Andrés Argandoña, cumplirá pena de firma periódica y multa por injurias al alcalde Sebastián Sichel. Publicaciones en redes afectaron honra del edil. Sentenciado a firma en Centro de Reinserción José Domingo Cañas y multa de 11 UTM. También suspenden sus cargos públicos por 85 días. Abogado destaca responsabilidad en debate público.

Luego de haber sido condenado por el delito de injurias en contra del alcalde Sebastián Sichel, este miércoles se estableció que Andrés Argandoña, concejal de Ñuñoa, cumplirá la pena de firma periódica, además del pago de una multa.

El Tribunal ya había determinado que publicaciones en redes sociales del frenteamplista afectaron la honra del jefe comunal. El hecho se remonta a octubre de 2025: mediante Instagram y X, cuestionó el proceso de adjudicación de fondos concursables impulsado por el municipio.

Ante dicha sentencia, el edil corría riesgo de presidio menor en su grado mínimo.

Sin embargo, hoy en el Octavo Juzgado de Garantía de Santiago se le sancionó con una firma periódica en el Centro de Reinserción Social de José Domingo Cañas, ubicado precisamente en Ñuñoa.

Por otra parte, como consignó La Tercera, fue condenado al pago de una multa que asciende hasta los 11 UTM (lo que equivale a unos $786.566 pesos chilenos), las costas de la causa y a la suspensión de cargos y oficios públicos durante un plazo de 85 días.

“Este fallo reafirma que el debate público debe desarrollarse con responsabilidad y dentro de los límites que establece la ley. La protección de la honra sigue siendo un derecho fundamental que debe ser respetado por todos los actores políticos”, señaló el abogado querellante, Claudio González.

Sichel valora la condena a Argadoña

El alcalde Sichel también valoró la resolución del caso. “No puede ser gratis en Chile que alguien afecte la honra o use el desprestigio de otra persona como una forma de hacer política. La política se trata de hacer que las personas estén mejor, que los vecinos vivan mejor. No simplemente de destrozar al otro para tratar de ganar”, expresó al citado medio.

“Una condena ejemplar, una señal ejemplar y una forma también de reivindicar el derecho de una democracia sana”, profundizó.

“El que grita no le gana al que necesita y el que ofende o se siente superior moralmente no come la agenda simplemente porque dice lo que se le ocurre”, complementó Sichel.