Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.
El decano de la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la UDP, Louis de Grange, generó debate al cuestionar el uso de las ciclovías en Santiago, basándose en datos del Censo 2024 que muestran un estancamiento del 3% en el uso de la bicicleta desde hace 15 años. Mientras él aboga por reevaluar la construcción de más ciclovías, expertos como Rodrigo Mora defienden su promoción y destacan su incremento en el último estudio de movilidad.
El decano de la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la UDP, Louis de Grange, abrió el debate al cuestionar la efectividad de las ciclovías en Santiago. El Gobierno Regional Metropolitano y otros expertos defienden a la bicicleta como alternativa viable de movilidad.
Louis de Grange, decano de la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la UDP, criticó el actual uso de las ciclovías y sostuvo que la cifra de utilización de la bicicleta se mantendría sin variaciones desde hace 15 años, tras compartir en redes sociales el porcentaje de empleo de este medio de transporte con fines laborales, según el Censo 2024. Esta postura abrió un debate con la academia experta en movilidad urbana e, incluso, con el Gobierno de Santiago (GORE RM), que cuenta con un ambicioso plan de construcción de ciclovías.
El expresidente de Metro de Santiago, quien —según ha trascendido— corre con ventaja para asumir como ministro de Transportes y Telecomunicaciones del presidente electo José Antonio Kast, instaló la discusión sobre la viabilidad de construir más ciclovías en la capital, a partir de datos que hablan de un 3% de uso de la bicicleta en el Gran Santiago.
Louis de Grange destacó al Censo como “la información más fidedigna que puede recopilarse”.
“Si bien su objetivo no es planificar sistemas de transporte, sus productos son un insumo fundamental de dicha planificación”, aseguró.
El ingeniero valoró que, por primera vez, el Censo 2024 incluyera antecedentes sobre los modos de transporte utilizados para ir al trabajo. Según esos datos, la mayor preferencia en la región Metropolitana corresponde al transporte público, con un 51,3%, seguido por los autos particulares, con un 31,3%.
De acuerdo al último CENSO 2024, la bicicleta tiene un 3,8% de uso a nivel nacional, y un 3% en el Gran Santiago en los viajes con propósito trabajo. Valor se mantiene desde hace 15 años. Las dos comunas en que el uso de bicicleta supera el 6% son Providencia y Vitacura. pic.twitter.com/mA8pTf3fZe
Una visión distinta plantea Rodrigo Mora Vega, académico de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile, quien sostiene que las cifras del Censo deben analizarse con “cierto cuidado”.
“No es una fuente de datos oficial que esté diseñada para medir eso”, señaló Mora.
¿Se usa más o menos la bicicleta en la RM?
El profesor asociado al Departamento de Urbanismo de la FAU, y especialista en movilidad activa y uso del espacio público urbano, defiende el uso de la bicicleta como “alternativa viable” para una parte de los viajes, la que se debe fomentar, “pero en ningún caso va a ser la única”.
Asimismo, Mora plantea que el uso de la bicicleta ha aumentado desde la última Encuesta Origen-Destino Santiago (EOD) 2012, del Programa de Vialidad y Transporte Urbano (Sectra) del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones. Dicho estudio detalla que este medio de transporte representaba el 4% de las preferencias en la capital, con un 5,5% para viajes por trabajo, un 2,2% por estudio y un 3,8% por otros propósitos.
Doce años después, la Encuesta de Movilidad de Santiago 2024, realizada por el Centro de Desarrollo Urbano Sustentable (Cedeus) al que pertenece el académico de la Universidad de Chile, indicó que el uso de la bicicleta —incluyendo eléctricas y públicas— ascendió a un 7,5%, con cerca de un millón y medio de viajes, frente a los 747 mil registrados en la EOD 2012.
Por su parte, Louis de Grange señaló que la encuesta de Corporación Ciudades 2023 reportó solo un 3% de uso de la bicicleta en Santiago.
“Incluso en la pequeña y reciente encuesta Cedeus se reporta un 7%, que corresponde a la suma de todos los ciclos (bicicletas, scooters, etc.), por lo que el 4% en el uso de la bicicleta en Santiago podemos decir que es una cifra robusta y estable desde hace muchos años”, sostuvo.
En la misma línea, Franco Basso Sotz, director del Centro de Innovación en Transporte y Logística CityLog, afirmó que “no hemos tenido un aumento relevante en el uso bicicleta”, instalando la pregunta sobre si los esfuerzos de la última década han ido en la dirección correcta.
“La bicicleta no ha logrado ser un actor relevante en la movilidad en Santiago”, agregó Basso.
¿Hay que promover la construcción de ciclovías?
Consultados por BioBioChile, desde el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones señalaron que el Catastro de Ciclovías 2025 detalla que la red existente alcanza los 930 kilómetros, tras un aumento de 70 kilómetros.
La región Metropolitana concentra aproximadamente el 35% de la red nacional y un 37% de la cartera en diseño y construcción, lo que representa un total de 770 kilómetros.
En materia de proyectos, se suma el Plan Maestro de Ciclovías del Gobierno Regional Metropolitano de Santiago, que contempla 820 kilómetros de infraestructura ciclista y más de 1.000 kilómetros de conectividad total, articulando 34 comunas de la región.
En ejecución se encuentran los 8 kilómetros de ciclovía del eje Nueva Alameda, entre Plaza Baquedano y Pajaritos. En tanto, el proyecto del eje La Chimba está en proceso de rediseño, con ingreso programado a la Secretaría Regional Ministerial Metropolitana entre enero y febrero de este año. Además, existen iniciativas en diseño, como los 20 kilómetros del eje Vicuña Mackenna y los 17,3 kilómetros del eje Gran Avenida, junto con la revisión de la construcción de 45 kilómetros rurales.
“Durante décadas Santiago se diseñó para los autos y le fue quitando espacio a las personas. Hoy estamos equilibrando esa situación, recuperando espacios de la ciudad para quienes la caminan, la pedalean y la viven”, manifestó el gobernador de Santiago, Claudio Orrego.
En esa misma línea, el académico Rodrigo Mora defendió la construcción de más ciclovías, señalando que, a medida que aumenta la oferta, “ha aumentado el uso de la bicicleta”.
Incluso, en un estudio Fondecyt en el que Mora participó junto a otros investigadores y urbanistas como Tomás Cox y Geraldine Herrmann, se concluyó que, al revisar el comportamiento vial en 12 puntos entre Providencia y Santiago Centro, el 93,5% de los ciclistas utiliza las ciclovías cuando están disponibles.
Asimismo, del universo de 9.747 ciclistas observados de lunes a jueves en horas punta y en sectores de alta congestión, en calles sin ciclovía el 43,4% circula por la vereda y el 56,6% por la calzada.
Por otra parte, si bien de Grange afirma que varias ciclovías han sido un acierto, reconoce que “hay muchas otras que no”.
“Las ciclovías con alto flujo creo que se justifican plenamente, mientras que las de escaso flujo deben ser evaluadas y, de ser necesario, redefinir su uso. Notar que esto último es principalmente resorte de los municipios. Este concepto debiese aplicarse a nivel nacional, no solo en la RM”, argumentó.
A esto se sumó Basso. El académico de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso cuestionó que en muchas ocasiones se haya priorizado la construcción de ciclovías “que no tienen un estudio previo en términos de su interconexión”, ejemplificando la problemática con la ciclovía de calle Eliodoro Yáñez, en Providencia.
“Hoy tenemos ciclovías que no conectan con ninguna parte. Por lo tanto, no es extraño que tengamos lugares en los cuales puede pasar una hora sin que pase ningún ciclista, mientras tenemos la pista de automóviles llena”, expuso.
Cabe señalar que, según un estudio de Corporación Ciudades, al 2023 las comunas con más kilómetros de ciclovías en el Gran Santiago eran Providencia (22,9), La Reina (18,6), San Joaquín (15,4), Las Condes (14,7) y Vitacura (13,9). En el extremo opuesto figuraban Quilicura (2,4), La Cisterna (2), Lo Prado (1,9), San Miguel (0,9) y Lo Barnechea (0,3).
¿En qué línea deberían avanzar las políticas públicas de movilidad?
Louis de Grange apuesta por eliminar ciclovías cuando su uso sea bajo y redefinir su función.
“La principal manera de promover el uso de la bicicleta no es llenar de ciclovías, es reducir las distancias de viaje. Y eso no es algo que se pueda hacer en el corto plazo. Se requieren nuevos planos reguladores, aumentar la densidad y ofrecer servicios y equipamientos más cerca de los hogares”, explicó.
A lo anterior, el expresidente de Metro añadió: “Debe haber un incentivo real en tiempos de viaje, seguridad y confort, solo por mencionar algunos aspectos en que, definitivamente, el auto es en general superior a la bicicleta”.
Para Basso, se debe analizar la situación actual de las ciclovías, identificar cuáles existen y evaluar su tasa de uso, para luego definir una red de construcción y una eventual eliminación de infraestructura.
“Debiera haber un único ente centralizado que, conversando con las comunidades, hiciera un plan maestro para la construcción de ciclovías y que esto no quedara simplemente a merced de lo que pueden hacer los alcaldes o incluso el gobierno regional”, argumentó.
El académico Mora apuntó a que en Chile existe un problema de salud pública, por lo que considera imperativo promover el uso de la bicicleta e incluso las caminatas.
“Apostar por la bicicleta no es solo transporte, es salud, es equidad territorial y es futuro. Queremos un Santiago más verde, más sostenible y, sobre todo, una ciudad pensada para las personas”, aseguró Orrego a BioBioChile.
Ciclovía del eje Nueva Alameda | Hans Scott en AgenciaUno
Según el estudio de Movilidad de Santiago 2024 de Cedeus, entre un 17% y un 19% de los encuestados se moviliza entre 1 y 2 kilómetros en bicicleta, mientras que solo un 1% recorre entre 11 y más de 15 kilómetros en este medio de transporte.
A su vez, un 80% de las personas consultadas pidió mayor espacio e inversión pública para la bicicleta, frente a un 20% que priorizó a los automóviles.
El mismo estudio indicó que alrededor de un 20% de los encuestados considera que su viaje es demasiado largo para hacerlo en bicicleta, mientras que cerca de un 60% señaló que, si contara con más y mejores ciclovías en su ruta, podría optar por este medio de transporte.
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