Luego que el proceso de licitación del Transantiago que estaba llevando a cabo el exgobierno fuera declarado como desierto por las autoridades actuales, el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones presentó el diseño que tendrá la próxima licitación. Este proceso que estará enfocado en mejorar la experiencia de viaje de los usuarios, fomentar la competencia del sistema y renovar la flota con máquinas más sustentables.

Uno de los puntos más relevantes es la reducción del actual tamaño de las empresas para así apostar a un control de flota más eficiente. Bajo esta línea, la idea es pasar de cuatro a diez unidades de servicio y que se administren 300 buses en promedio por empresa -actualmente son cerca de mil- para facilitar la gestión.

Las modificaciones también permitirán que el MTT tenga un mejor control del cumplimiento del programa de operación, ya que de esta manera se busca que los usuarios tengan una mejor disponibilidad de recorridos y el evitar que amplias comunas o zonas queden capturadas por una sola empresa. En tanto, se reducirán de diez a cinco años los actuales plazos de los contratos.

Otro de los cambios es la creación del proveedor de flota, quien será el encargado de facilitar los buses a los operadores para así fomentar la competencia incentivando a más empresas a participar del proceso de licitación porque ya no tendrán que disponer de buses para concursar.

La ministra de Transportes, Glorida Hutt, sostuvo que “la licitación es una oportunidad que nos permite avanzar en el cambio estructural, pero gradual, del sistema de transporte público de pasajeros de Santiago, ubicando como eje central a las personas y sus necesidades de movilidad. Con estos cambios propiciamos establecer nuevas exigencias a los operadores de buses, que mejorarán la calidad de vida de millones de usuarios”.

En tanto, el director de Transporte Público Metropolitano, Fernando Saka, destacó que estas bases permitirán responder a la petición de los usuarios, como el tener una mejor calidad de servicio y tener más certezas en sus tiempos de viajes.

La licitación pretende que con diversos incentivos se incorporen buses eléctricos, con accesibilidad universal, aire acondicionado, cargadores USB, cabina de seguridad, cámaras, etc.

Combatiendo la evasión

El combate contra la evasión en el Transantiago es un tema que también se encuentra presente en las bases de este nuevo proceso de licitación. Para reforzar las medidas, se exigirá que las empresas se hagan cargo de una cantidad de zonas pagas. De igual manera, se establece un mayor puntaje a los proponentes que incluyan más zonas pagas y un plan anti-evasión.

Además, se creará un incentivo por aumento en la recaudación del sistema, que busca fomentar la competencia entre las empresas para aumentar las validaciones y, de esa forma, combatir la evasión.

En cuando a las brechas que existen con las mujeres, se agregó un porcentaje mínimo de participación femenina en la fuerza laboral de las empresas que deberá ir aumentando gradualmente con el pasar de los años.

Las nuevas bases de licitación recogen observaciones y consensos técnicos del proceso licitatorio anterior, tales como las consultas ciudadanas, la disminución del tamaño de las empresas, la generación de una red de terminales del sistema, entre otros aspectos.

En paralelo, el ministerio avanza en la licitación de los servicios complementarios que significarán mejoras en materia de tecnologías y medios de pago, que también apuntan a mejorar la experiencia de viaje de los usuarios del transporte público metropolitano.

El proceso de consulta pública se extenderá por 45 días, tras lo cual el Ministerio de Transportes quedará habilitado para presentar las bases a la Contraloría, para su toma de razón.