Vecinos del sector de El Salto en Viña del Mar manifestaron su rechazo ante el proyecto de un nuevo relleno sanitario que se pretende instalar en las cercanías del sector Las Cucharas, entre El Salto y el viaducto que conecta con la comuna de Quilpué.
La iniciativa corresponde al proyecto “Centro Metropolitano de Gestión Integral de Residuos”, presentado por la empresa Cosemar SpA, y contempla una inversión informada de 40 millones de dólares, una vida útil estimada de 25 años y una superficie de emplazamiento de 63,1 hectáreas, dentro de un predio de 206 hectáreas.
El proyecto considera distintas instalaciones destinadas al manejo de residuos, incluyendo zonas de compostaje, reciclaje, disposición final, tratamiento de lixiviados y tratamiento de biogás.
De acuerdo con los antecedentes presentados, durante sus 25 años de operación se espera recibir más de 30 millones de toneladas de residuos sólidos, con una tasa inicial de recepción de 2.500 toneladas diarias.
Reparos de la comunidad
Entre los principales reparos de la comunidad están la cercanía con zonas habitadas, los eventuales efectos por olores y vectores y, especialmente, el riesgo de incendios.
En conversación con Agenda Abierta, la presidenta de la junta de vecinos de El Salto, Melissa Urrutia, cuestionó las medidas planteadas por la empresa, señalando que, si bien se contemplan sistemas para el manejo del biogás y líquidos percolados, existe preocupación por la capacidad de fiscalización.
Por lo mismo, hizo un llamado a los habitantes de la zona y a los vecinos de Quilpué a rechazar transversalmente el proyecto, mediante el ingreso de observaciones.
Además, Urrutia comparó la distancia del proyecto con la situación del relleno sanitario de Tiltil, señalando que en este caso el recinto quedaría a unos 2,2 kilómetros de las zonas habitadas.
Inquietudes
También manifestó inquietud por un eventual incendio, considerando que el sector fue afectado por los incendios de 2024 y que, según indicó, el comportamiento de los vientos en Viña del Mar puede variar rápidamente.
Álvaro Peña, ingeniero geotécnico de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, indicó que los riesgos asociados a su instalación, si bien son relevantes, pueden ser controlados mediante una selección adecuada y una fiscalización constante.
El proyecto ingresó un Estudio de Impacto Ambiental al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental el pasado 20 de julio y actualmente se encuentra en calificación.
La Dirección Regional del Servicio de Evaluación Ambiental resolvió acoger a trámite, determinando que cumple con los requisitos formales establecidos para continuar con el proceso de evaluación.