La muerte del sargento segundo Jaime Ariel Urrea Burgos, asesinado durante un procedimiento por violencia intrafamiliar en Quilleco, volvió a instalar el debate político sobre las responsabilidades de las autoridades frente a los ataques contra funcionarios policiales.
En ese contexto, el presidente del Partido Republicano, senador Arturo Squella, llamó a no politizar el fallecimiento del funcionario y aseguró que no recuerda que anteriormente se haya pedido la salida de una autoridad por la muerte de un carabinero.
“No hay que politizar la muerte de un funcionario policial. No recuerdo que antes alguien pidiera la cabeza de una autoridad por la muerte de un carabinero”, sostuvo Squella en conversación con Radio ADN. Sin embargo, tanto autoridades como usuarios de X (antes Twitter) le recordaron que desde su colectividad sí lo hicieron.
El parlamentario afirmó que la muerte de Urrea debe abrir una discusión sobre las herramientas con que cuenta el Estado para enfrentar la delincuencia, pero marcó distancia de quienes buscan atribuir responsabilidades políticas a partir de estos hechos.
Declaraciones y solicitudes realizadas por dirigentes del propio Partido Republicano durante la administración de Gabriel Boric muestran que sí hubo llamados a la salida de autoridades en el contexto de ataques y asesinatos de carabineros.
Los antecedentes durante el gobierno de Boric
Uno de ellos ocurrió en noviembre de 2023, luego de que una carabinera resultara gravemente herida tras ser atacada con una granada en Pedro Aguirre Cerda.
En esa oportunidad, el entonces diputado republicano José Carlos Meza pidió directamente la renuncia de la ministra del Interior, Carolina Tohá, argumentando que el hecho daba cuenta de una crisis de seguridad.
“Le pedimos la renuncia de la ministra Carolina Tohá”, señaló Meza, mientras que el también diputado republicano Luis Fernando Sánchez sostuvo que “sí o sí” debían irse las autoridades del Ministerio del Interior.
Meses después, en abril de 2024, tras el asesinato de tres carabineros en Cañete —Sergio Arévalo, Misael Vidal y Carlos Cisterna—, fue el entonces líder de Republicanos, José Antonio Kast, quien apuntó directamente al equipo de seguridad de Boric.
Kast sostuvo que el mandatario debía “destituir a su equipo de seguridad” y mencionó expresamente a Carolina Tohá, Manuel Monsalve y Eduardo Vergara.
Es decir, aunque aquellas solicitudes fueron formuladas argumentando problemas de gestión y seguridad, y no necesariamente responsabilizando directamente a las autoridades por las muertes, sí ocurrieron en el marco de hechos que involucraron el asesinato o ataque grave contra funcionarios policiales.
La diferencia fue planteada ahora a Squella, quien posteriormente respondió a través de X.
La respuesta de Squella
El senador defendió que las solicitudes realizadas durante el gobierno anterior respondían, según su versión, a cuestionamientos políticos y de gestión hacia las autoridades de la época, y no a atribuirles responsabilidad directa por la muerte de los funcionarios.
“Se pedía la destitución por la incompetencia de la ministra y su equipo. Se pedía la destitución, porque las autoridades de ese entonces, poco antes de asumir sus cargos, fomentaban el odio contra nuestras policías, los perseguían judicialmente por hacer su trabajo… y lo siguen haciendo”, sostuvo.
Luego, agregó que actualmente los funcionarios policiales contarían con un respaldo distinto por parte del Ejecutivo.
“Hoy los carabineros saben que cuentan con el máximo respaldo del gobierno y lo valoran profundamente”, afirmó.
Finalmente, Squella cuestionó a la oposición y aseguró que Republicanos continuará impulsando medidas para fortalecer las atribuciones de las policías. “Seguiremos avanzando en proteger a nuestras policías pese a que la izquierda que usted representa hace todo lo posible por restarle atribuciones y debilitar a la institución”, cerró.