Un riesgo evidente advierten desde Senapred y Sernageomin por la construcción de viviendas en una zona donde pueden ser arrasadas por lava, nieve o rocas ante una eventual erupción del volcán Villarrica. Consultada al respecto, la Municipalidad de Panguipulli guardó silencio.

La reciente Alerta Naranja por la actividad del Volcán Villarrica dejó al descubierto una situación silenciosa, pero que eventualmente puede transformarse en una tragedia.

Se trata de la construcción de casas en los faldeos del volcán, pero específicamente en una zona conocida como El Escorial, entre Lican Ray y Coñaripe, en el límite entre Los Ríos y La Araucanía.

El sector corresponde a una de las vías en que han fluido material piroclástico y lahares, es decir, nieve derretida y otros sedimentos producto de las erupciones del volcán.

De hecho, es evidente el material rocoso de color oscuro que forma parte del paisaje del denominado escorial.

Consultado por Radio Bío Bío, el director regional de Sernageomin, Carlos Johnson, detalló que se trata de una zona marcada en rojo en los mapas de peligro que han desarrollado.

Ante el riesgo evidente, el titular regional de Senapred, Daniel Epprecht, sostuvo que allí no debiesen existir construcciones, apuntando al rol del municipio.

¿Qué dice el municipio? ¿Cuántas casas hay en la zona? ¿Se otorgaron permisos para construir ahí? ¿Qué acciones pueden o debiesen adoptar ante este riesgo inminente?. No hay respuesta.

La Radio contactó a la Municipalidad de Panguipulli, indicándose desde el área de comunicaciones que el alcalde Pedro Burgos no se referirá al tema.

Sí lo hizo semanas atrás en un reportaje de Mega, señalando que incluso hay emprendimientos turísticos a los que no pueden entregar como municipio los permisos correspondientes.

Estos últimos, están instalados ahí bajo su responsabilidad y su riesgo, porque lo que corresponde es que ahí no haya nada construido.