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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Curaco de Vélez en Chiloé se prepara para enviar su basura fuera de la isla al agotarse su vertedero, siguiendo los pasos de Ancud, que envía sus desechos a Los Ángeles y otras ciudades. La alcaldesa espera la aprobación de Contraloría para licitar el servicio, con fondos regionales y de la Subdere.

Curaco de Vélez, en la isla Quinchao, está próxima a ser la segunda comuna de Chiloé en enviar su basura domiciliaria fuera del archipiélago, debido a que su vertedero ya no cuenta con más espacio.

La primera fue Ancud, que ha trasladado sus desechos a más de mil kilómetros de distancia, hasta Los Ángeles, además de otros destinos como Puerto Varas y Puerto Montt.

La alcaldesa Javiera Yáñez calificó la situación como grave y explicó que el municipio está a la espera de la toma de razón de Contraloría de las bases de licitación para concretar el servicio de traslado y disposición final de la basura, iniciativa que cuenta con 156 millones de pesos del Gobierno Regional de Los Lagos y 250 millones de la Subdere.

Sin embargo, el trámite debió ser modificado tras el alza de los combustibles, lo que obligó a ajustar los costos y enviar nuevamente los antecedentes a revisión.

“Hemos estado trabajando harto. Yo siempre he dicho que esta fue la razón y la fuerza en la cual nuestra comuna se convirtió en una de las comunas que más reciclan, porque tuvimos que buscar distintos mecanismos que nos permitieran poder reducir lo que llega a disposición final o a destino final. En ese sentido, hemos tenido un equipo comprometido que nos ha permitido realizar algunos espacios que nos han permitido operar, porque nosotros estamos absolutamente sobrevendidos, o sea, nuestro vertedero ya no da para más”, manifestó Yáñez.

La alternativa más cercana para Curaco de Vélez sería Puerto Varas, a 185 kilómetros que incluyen dos barcazas y peajes, aunque la definición dependerá de la licitación.

A su vez, la jefa comunal indicó que, si no existe una respuesta antes de diciembre, el municipio deberá recurrir a un trato directo, mecanismo contemplado por ley ante una necesidad sanitaria, a pesar de múltiples esfuerzos por reciclar en una comuna con poca más de 3.600 habitantes.

El caso refleja que el archipiélago está entrando en un punto crítico en materia de manejo de su basura domiciliaria, considerando que otra de las comunas chilotas más complicadas es Dalcahue, en un escenario que aún no cuenta con una solución provincial como relleno sanitario o centro de tratamiento integral a corto plazo.