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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El sitio de memoria ubicado en dependencias del Hospital Base de Osorno fue declarado Monumento Nacional en la categoría de Monumento Histórico tras la decisión del Consejo de Monumentos Nacionales, a solicitud de la Coordinadora de Ex Presos Políticos de la ciudad. Este es el cuarto sitio de memoria protegido en la región de Los Lagos, sumándose al Puente Pilmaiquén, la ex PDI Egaña 60 en Puerto Montt y la Primera Comisaría de Ancud. El memorial, elaborado en 2016 por sobrevivientes y ex presos políticos, fue reconocido por su valor histórico y social.

El sitio de memoria emplazado en dependencias del Hospital Base de Osorno fue oficialmente declarado Monumento Nacional en la categoría de Monumento Histórico, tras la publicación de la declaratoria en el Diario Oficial.

La decisión fue adoptada por el Consejo de Monumentos Nacionales luego de una solicitud impulsada por la Coordinadora de Ex Presos Políticos de la ciudad.

Desde el Instituto Nacional de Derechos Humanos valoraron la medida, destacando que se trata del cuarto sitio de memoria protegido en la región de Los Lagos, sumándose a espacios como el memorial del Puente Pilmaiquén, el ex cuartel de la PDI Egaña 60 en Puerto Montt y la Primera Comisaría de Ancud.

En conversación con Radio Bío Bío, el jefe regional del INDH, Mauricio Maya, explicó que la declaratoria se concretó tras años de trabajo de organizaciones de derechos humanos locales y recordó el valor histórico del recinto.

El memorial corresponde a una obra de 12 metros de largo por 2 de alto, elaborada mediante técnicas de mosaico y pintura en un proceso participativo realizado en 2016 por sobrevivientes, expresos políticos y sus familias.

El proyecto había comenzado a gestionarse desde 2007 con apoyo del programa de Reparación y Atención Integral de Salud PRAIS, incorporando además mobiliario urbano destinado a generar espacios de encuentro y reflexión dentro del recinto asistencial.

Asimismo, Maya detalló que la región mantiene otros espacios en proceso de reconocimiento, impulsados por agrupaciones de memoria y Derechos Humanos.

La declaratoria implica que el Estado reconoce el valor testimonial y social del sitio, asegurando su preservación frente a intervenciones o deterioro. Desde el INDH subrayan que estos espacios cumplen un rol clave en la reparación simbólica de las víctimas y en la educación de nuevas generaciones sobre la importancia del respeto a los Derechos Humanos y la memoria histórica.