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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Bienes Nacionales evalúa tres opciones para administrar el Pabellón de La Araucanía, devuelto por la Municipalidad de Temuco por falta de presupuesto: licitarlo, entregarlo a Carabineros o Gendarmería, o concesionarlo al Club Deportivo Centenario. La alternativa principal es una licitación para mantener su uso cultural, aunque quien se adjudique deberá financiar reparaciones estimadas en $2.000 millones y pagar un arriendo aún por definir. La cartera contratará un tasador para establecer su valor.

El Ministerio de Bienes Nacionales evalúa tres alternativas para definir la futura administración del Pabellón de La Araucanía: una licitación pública, una destinación a Carabineros de Chile o Gendarmería, y una concesión al Club Deportivo Centenario de Temuco.

El futuro del pabellón del AMOR continúa en evaluación tras su devolución formal a la cartera de Gobierno por parte de la Municipalidad de Temuco.

Cabe recordar que la casa edilicia solicitó un estudio técnico para conocer el estado de la infraestructura, informe que fue elaborado por la empresa Cazux y Guzman.

Sin embargo, y argumentando una falta de presupuesto, el municipio decidió devolver el inmueble.

Un error que no quieren que vuelva a ocurrir, señaló el seremi de Bienes Nacionales en La Araucanía, Juan Guillermo Rojas.

En este ir y venir de decisiones, el tiempo pasa, la estructura que fue traída de Milan a La Araucanía se sigue deteriorando con la lluvia, y obliga a desembolsar todos los meses una millonaria suma de dinero, guardias, agua, luz, explicó la autoridad.

En lo que sí fue enfático Rojas es en que quien asuma la administración del recinto no podrá realizar intervenciones que alteren el carácter cultural de la estructura, que responde a su finalidad original.

Si bien existen otras instituciones interesadas en utilizar el espacio —como Carabineros o Gendarmería, que podrían destinarlo a oficinas, o el club deportivo, que incluso podría considerar la construcción de una cancha—, la autoridad señaló que la principal alternativa es licitar el recinto, con la intención de que una empresa privada lo destine a actividades similares a las que se desarrollaban anteriormente, como un centro de eventos o una cafetería.

Sin embargo, el proceso presenta un importante desafío económico: la empresa que se adjudique la licitación deberá asumir el costo de las reparaciones, estimado en $2.000 millones, además de pagar el arriendo acordado con el Ministerio de Bienes Nacionales, cuyo monto aún no se conoce, pero que también sería millonario.

Precisamente, el próximo paso será licitar la contratación de un tasador que determine el valor del arriendo o de la administración del recinto.