Más de 70 días han pasado desde la desaparición de Verónica Hernández Catrilao, mujer de 46 años cuyo último rastro conocido se sitúa en la comuna de Nueva Imperial, región de La Araucanía.
Desde entonces, su familia vive entre la incertidumbre y la preocupación, especialmente por la condición de salud de la mujer y la falta de información concreta sobre su paradero.
Eugenio Hernández, padre de Verónica, reconoce que el paso del tiempo ha profundizado la angustia de la familia y asegura que, pese al tiempo transcurrido, todavía no existe una respuesta que permita establecer qué ocurrió.
“Cómo una persona que llega y desaparece en tantos días y nunca se podía encontrar. No sabemos dónde puede estar. Pedimos a las autoridades más grandes para que puedan moverse, porque es tanta la desesperación; mi señora a veces en la noche casi no duerme, y eso es lo más, más complicado para nosotros”, lamentó.
Mujer extraviada
En medio de la búsqueda también existe un antecedente que los familiares aseguran haber conocido durante las diligencias: una persona habría declarado haber visto a Verónica caminando junto a un hombre.
De acuerdo con el relato entregado por Eugenio, se trataría de un testigo que se encontraba en la vía pública reparando su vehículo y que habría asegurado reconocer a Verónica.
El familiar sostiene que esta persona habría entregado su versión a los organismos policiales y que, según su relato, la mujer caminaba tranquilamente junto al hombre, como si lo conociera.
Mientras las diligencias continúan, los familiares esperan que las policías puedan confirmar o descartar los distintos antecedentes surgidos durante la investigación y, especialmente, reconstruir los movimientos de Verónica desde el momento en que fue vista por última vez.