Dos comunas de La Araucanía avanzan en estrategias de austeridad para enfrentar el alza de los combustibles. Temuco bajó el telón a celebraciones emblemáticas como el Día de la Madre, mientras que Loncoche limitó el uso de vehículos municipales con un plan de control inédito.
En el caso de Temuco, el alcalde Roberto Neira informó que el impacto presupuestario del alza de combustibles podría alcanzar cerca de $1.000 millones de pesos, cifra superior a las estimaciones iniciales.
Ante este escenario, el municipio se encuentra evaluando recortes en diversas áreas, principalmente en actividades.
Entre las medidas ya definidas se encuentra la suspensión de eventos tradicionales como la celebración del Día de la Madre y la actividad “Temuco Cuenta”, esta última donde se da muestra de la gestión realizada mediante un show en el Teatro Municipal.
Según explicó la autoridad, estos ajustes buscan generar ahorro sin afectar áreas prioritarias. En esa línea, enfatizó que no se consideran reducciones en beneficios sociales, ni en servicios clave como salud, educación y seguridad.
Recortes en Loncoche
Por su parte, la Municipalidad de Loncoche, liderada por el alcalde Alexis Pineda, implementó un “Plan de Optimización de Recursos Públicos”, formalizado el 31 de marzo de 2026, con medidas orientadas a mejorar la eficiencia del gasto.
El plan considera la racionalización del uso de vehículos municipales, limitándolos a funciones esenciales, y la priorización de servicios críticos.
“Dentro del presupuesto municipal habíamos considerado cerca de 250 millones de pesos de gasto en combustible y esta alza de cerca de un 40% puede llegar hasta cerca de 400 millones de pesos si es que no tomamos medidas“, dijo el jefe comunal.
Añadió que “como nosotros administramos fondos públicos y estos fondos públicos tienen que estar disponibles para poder satisfacer las necesidades de la gente, es que hemos tomado medidas de resguardo para así aminorar los gastos del combustible”.
Otras disposiciones incluyen la planificación de rutas, el uso compartido de vehículos, la asignación de cuotas mensuales de combustible por unidad y restricciones en la jornada operativa, limitándose a días hábiles hasta las 18:00 horas.
Ambas comunas coinciden en la necesidad de ajustar sus presupuestos frente al contexto económico, aunque con enfoques distintos: mientras Temuco opta por la suspensión de actividades para generar ahorro, Loncoche avanza en un modelo pensado en la optimización de recursos.