Dos internos del Complejo Penitenciario de Acha fueron condenados por planificar un atentado explosivo contra el edificio que alberga al Juzgado de Garantía y al Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Arica.
Se trata de dos ciudadanos venezolanos vinculados a la organización criminal Los Gallegos, quienes pretendían instalar un auto bomba en el exterior del recinto judicial como represalia por las condenas obtenidas contra integrantes de dicha agrupación.
La sentencia fue obtenida por la Unidad de Inteligencia y Crimen Organizado de la Fiscalía de Arica, en el marco de un procedimiento abreviado.
Planificaban ataque con un auto bomba
De acuerdo con los antecedentes de la investigación, el plan se remonta a 2024 y fue descubierto a partir de información de inteligencia intrapenitenciaria.
Las indagatorias establecieron que los internos se coordinaban con personas que se encontraban fuera de la cárcel para concretar la instalación de un artefacto explosivo en las inmediaciones de los tribunales de Arica.
Según detalló el Ministerio Público, el objetivo era ejecutar el ataque como represalia por el veredicto condenatorio conseguido por la Fiscalía de Arica contra Los Gallegos, organización vinculada al Tren de Aragua.
Durante las diligencias investigativas se detectaron mensajes enviados por los acusados a través de WhatsApp y otros medios de comunicación, en los que entregaban instrucciones a personas externas al recinto penitenciario para llevar adelante el atentado.
Condenados por conspiración para cometer delitos terroristas
Los acusados fueron identificados como Willmer García Malafito y William Celas Garrido, quienes reconocieron los hechos contenidos en la acusación.
De esta manera, cada uno fue condenado a una pena única de 301 días de presidio por conspiración para cometer el delito terrorista de colocación de artefacto explosivo y conspiración para cometer el delito terrorista de atentar contra la vida de autoridades judiciales.
Ambos ya se encontraban privados de libertad por otras causas.
En particular, Celas Garrido cumple una sentencia de 32 años de presidio efectivo por diversos delitos cometidos en contexto de crimen organizado, mientras que García Malafito se encuentra cumpliendo una condena de 4 años y 177 días de cárcel efectiva.