El senador independiente Pedro Araya contrató como asesoras a las dos hijas de su actual pareja, la exministra de Justicia Javiera Blanco, según reveló una investigación de Reportajes de Teletrece.
Se trata de Antonia e Ignacia Amunátegui Blanco. La primera actualmente integra el equipo del parlamentario como asesora legislativa y jurídica, mientras que su hermana dejó de trabajar con Araya en octubre de 2025.
Antonia Amunátegui es abogada y, de acuerdo con T13, recibe una remuneración superior a los $2 millones mensuales por sus funciones como asesora parlamentaria.
Consultado por la contratación, Araya defendió la incorporación de la profesional y aseguró que se tomó en consideración su trayectoria.
“Extenso curriculum”
“Antonia es una destacada abogada que ha trabajado en el ámbito principalmente privado, y tiene un extenso currículum”, sostuvo el senador.
En esa línea, agregó que fue contratada porque necesitaba “una persona de confianza” para desempeñarse como asesora jurídica.
La situación ocurre en medio de una discusión instalada en el Senado respecto de la contratación, con recursos públicos, de personas que mantienen vínculos familiares o personales con parlamentarios.
Esto, luego de que la Comisión de Ética de la Cámara Alta iniciara una revisión de casos relacionados con las senadoras Camila Flores y Fabiola Campillai.
Respecto de su vínculo con las hijas de Blanco, Araya enfatizó que no existe parentesco entre ellos.
Contenido desde el Congreso
“Yo no tengo una relación de parentesco ni con Ignacia ni con Antonia, no son parientes míos. Además, es de público conocimiento que son hijas de mi pareja, pero yo no tengo ningún grado de parentesco con ellas dos”, afirmó.
Asimismo, T13 consignó que Antonia Amunátegui también se desempeña como influencer y utiliza sus redes sociales para promocionar distintas marcas, algunas de cuyas publicaciones fueron realizadas desde dependencias del Congreso Nacional.
Al ser consultado por este último punto, el senador sostuvo que se trata de una práctica asociada a las nuevas generaciones.
“Tenemos que entender lo que son las generaciones jóvenes, que muchas veces deciden mostrar lo que están haciendo en su lugar de trabajo”, señaló.
El caso se suma a la discusión sobre eventuales situaciones de nepotismo en el Senado, en momentos en que la Comisión de Ética mantiene bajo revisión otras contrataciones efectuadas por parlamentarios.