El senador UDI y vicepresidente del Senado, Iván Moreira, endureció las críticas contra el embajador de Estados Unidos (EEUU) en Chile, Brandon Judd, tras sus declaraciones sobre el Estrecho de Magallanes. El parlamentario acusó al diplomático de haber dado un “muy mal trato” al país, aseguró que “no somos su colonia” y emplazó al Gobierno a actuar con mayor firmeza para evitar un precedente de injerencia extranjera.
La controversia se abrió luego de que Judd vinculara una eventual colaboración de Washington para proteger los derechos de Chile sobre el Estrecho de Magallanes con la disposición del país a trabajar junto a Estados Unidos en sus prioridades.
“Si Chile quiere un país que ayude a proteger sus derechos sobre el Estrecho de Magallanes, tendrán que trabajar con nosotros”, sostuvo el embajador durante su participación en el Día del Comercio Global.
Sus palabras provocaron una respuesta desde Cancillería. El ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez, recalcó que “el Estrecho de Magallanes fue, es y será siempre chileno” y afirmó que el país “no necesita el apoyo de nadie” para defender su soberanía.
En ese escenario, Moreira elevó el tono contra el representante estadounidense y puso como condición para cualquier negociación entre ambos países el trato que Washington mantenga con Chile.
“Cuando se habla de negociaciones con Chile en todo orden, lo primero que se debe negociar es el buen trato de quien negocia con nosotros y él nos ha dado un muy mal trato”, afirmó.
A juicio del senador por Los Lagos, cualquier conversación bilateral debe partir de dos condiciones básicas: “El respeto mutuo debe ser el primer punto de acuerdo junto con la no injerencia en nuestros asuntos internos”.
Moreira por dichos de embajador de EEUU: “No somos su colonia”
Moreira también cuestionó la efectividad que podría tener una eventual nota de protesta de Cancillería y lanzó una de sus críticas más duras contra Judd.
“El embajador no va a respetar las notas de protesta porque parece que olvidó que Chile abolió la esclavitud antes que Estados Unidos y que no somos su colonia, sino que somos una república soberana”, sostuvo.
Con ello, el vicepresidente del Senado fue más allá de la posición expresada hasta ahora por el Gobierno. Si bien el canciller Pérez defendió la soberanía chilena y confirmó que Cancillería evaluaba una eventual nota de protesta, también buscó poner paños fríos al impacto del episodio en la relación bilateral.
El ministro sostuvo que las relaciones entre Chile y Estados Unidos han sido históricamente buenas y señaló que la controversia no debería afectarlas. Además, confirmó que las negociaciones entre ambos países en materia arancelaria siguen adelante.
Moreira, en cambio, apuntó a las consecuencias que podrían tener este tipo de declaraciones si no existe una señal más contundente desde La Moneda.
Por ello, emplazó al Ejecutivo a “actuar con mayor firmeza porque estas actitudes pueden sentar un pésimo precedente para que otros embajadores se sientan con las atribuciones para tener injerencia en nuestra política interna”.
Así, mientras Cancillería intenta separar la defensa de la soberanía chilena del resto de la relación bilateral con Washington, desde el propio oficialismo surgieron voces que presionan por elevar la respuesta frente a Judd y poner el respeto y la no injerencia como condiciones para continuar las negociaciones con Estados Unidos.