Una referencia a Violeta Parra y un poema dedicado a Carabineros marcaron el lanzamiento de La rebelión del Copihue, el libro de poesía con el que la senadora Vanessa Kaiser mostró una faceta menos conocida de su actividad pública.
Fue hasta la Biblioteca del Congreso Nacional donde llegó la parlamentaria para presentar la publicación de 190 páginas que reúne textos escritos durante casi 20 años.
Durante la presentación, Kaiser contó que comenzó a acercarse a la poesía mientras vivía en Alemania. Más tarde, según relató, su profesor de piano, Jaime Prudencio, la incentivó a desarrollar ese trabajo.
“Por la impotencia de ver un país en el que había muchas cosas que se sostienen a partir de la mentira, del engaño. Por eso el libro se llama ‘La Rebelión del Copihue’, porque lo que representa es el alma chilena diciendo hasta cuándo”, señaló.
Kaiser también se refirió al tipo de poesía que reúne la publicación.
“Las mías no son breves, no son extractos, no son antipoesías, son poesías. Te tratan de insertar en una corriente espiritual y experiencial que reviva ciertos arquetipos psíquicos en el lector”, sostuvo.
La referencia a Violeta Parra y el poema dedicado a Carabineros
Uno de los momentos de la actividad estuvo relacionado con Violeta Parra. La senadora leyó ante los asistentes parte de los agradecimientos incluidos en el libro y destacó especialmente un pasaje dedicado a la artista.
“Agradezco con Violeta, el dolor y el amor, la compañía y la soledad, la potestad de ver y escuchar, distinguir el bien del mal, discernir la belleza de la fealdad y reconocer a un amor que se teje con los hilos de la eternidad de tantos otros que ni la memoria alcanza a recordar”, leyó.
Otro de los textos que forman parte de La rebelión del Copihue está dedicado a Carabineros. En él, Kaiser aborda el trabajo de los funcionarios policiales frente a situaciones de violencia y plantea, además, cuestionamientos al sistema penal.
El poema utiliza la expresión “delgada línea verde” para referirse a los uniformados y describe situaciones como enfrentamientos con disparos, piedras y bombas incendiarias.
Marcha del carabinero y entrega del alma,
1928 año de su composición,
desde entonces otros gozan vida en calma,
gracias al instrumento del bien que cumple su misión. Cuéntanos, ¿quién es tu peor enemigo?
¿Son los ladrones, los corruptos, los criminales o los homicidas? Frenética persecución suicida,
presos los malignos que sociedad cubren con manto de dolor, tristemente no son ellos del carabinero su peor horror. Preparados para enfrentar el caos,
dispuestos al sacrificio,
ley espejo de su honor,
delgada línea verde que deja separados,
a la sangrienta barbarie en humano cilicio, de la paz y del orden sagrados.
Insuflar de vida y virtud
esas largas horas transcurridas,
buscando al asesino oculto en la multitud, despojado de su libertad por justicia requerida. ¿Por qué elegir el mal si podemos hacer el bien? ¡Cuántas veces se lo habrá el carabinero preguntado! Mientras escapa a los disparos,
se cubre de las piedras y de las bombas incendiarias, con agónico desconsuelo lo mira el anciano
y pide su auxilio una mujer presa de angustia funeraria. ¿Cómo negarle la ayuda?
Al débil ante la realidad cruda,
aunque lo carcoma la frustración
de ver al delincuente pasar por la puerta giratoria,
por culpa de juez indolente,
sistema penal fundado en traición
criminal que exclama su victoria.
Es que como nació pobre, mujer o minoría, le conceden el derecho a hacer el mal, revolución institucional
de marxistas encubiertos por solidaridad fingida. Capturaron el poder Judicial
desquiciando a la sociedad
el carabinero enfrenta entonces a su peor enemigo, de órdenes injustas vestido, inmisericorde persecución fiscal. Golpe de Estado, leyes malditas, criminales impunes,
perversión inscrita, sacrificio sin sentido,
ley que no se cumple,
llanto de carabinero malherido. Rasgado el escudo de su corazón,
desamparado por política voluntad,
¡qué haremos los chilenos sin tu protección! Heraldo del bien encarcelado por la maldad.
No te dejes quebrar
ni aceptes sobornos,
tu alma vale más
que del mundo su retorno.
Seguro lees a la poetisa y su poema,
pensando que no entiende tu condena,
creyéndome presa de la indolencia,
imaginándome ignorante de tanta maledicencia.
Pero es que estamos todos condenados,
sin tu ayuda a ser esclavos
de los poderosos de turno
y de los criminales sin Dios ni ley,
que arrasan con la patria en sueño diurno.
La rebelión del Copihue no es el primer libro de la senadora. Previamente publicó “Que no te rompan el corazón – Manual de reflexiones para mujeres que se enamoran”, centrado en reflexiones sobre el amor y las relaciones.