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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La Asociación de Diplomáticas y Diplomáticos de Carrera (Adica) presiona al Gobierno por el embajador de Chile en Israel, Gabriel Zaliasnik, imputado en una investigación del caso Audio. Exigen resolver su situación rápidamente y recuerdan un caso similar en 2025. Adica destaca que la imagen internacional de Chile está en juego y pide aplicar los mismos estándares que en el pasado. El Canciller Pérez evita descartar la salida de Zaliasnik, mientras la defensa del embajador minimiza la situación.

La Asociación de Diplomáticas y Diplomáticos de Carrera (Adica) endureció la presión sobre el Gobierno por la situación del embajador de Chile en Israel, Gabriel Zaliasnik, luego de que la Fiscalía confirmara que figura como imputado en una investigación derivada del caso Audio.

A través de una declaración, la organización calificó como “inaceptable” que Zaliasnik continúe representando al país mientras se desarrolla la indagatoria y emplazó al Ejecutivo a resolver su situación “a la brevedad posible”.

“Respetamos la presunción de inocencia y el derecho a defensa de toda persona. Pero resulta inaceptable que quien está siendo investigado por estos hechos continúe representando a Chile”, sostuvo Adica.

El pronunciamiento se conoce luego de que la fiscal regional de Valparaíso, Claudia Perivancich, confirmara que Zaliasnik tiene calidad de imputado en una investigación por eventuales irregularidades vinculadas a nombramientos judiciales.

La persecutora precisó, sin embargo, que esta arista no ha sido formalizada ante tribunales.

Diplomáticos presionan al Gobierno por Zaliasnik

La asociación apuntó directamente al criterio utilizado anteriormente por el Ejecutivo frente a investigaciones que han afectado a representantes diplomáticos.

Según ADICA, durante 2025 un embajador proveniente de la carrera diplomática debió dejar su cargo mientras se desarrollaba una investigación. Si bien no lo mencionan, se trata del exdiplomático de Chile en Hungría, Camilo Sanhueza Bezanilla, quien fue formalizado por el delito de contrabando.

“Los mismos estándares deben aplicarse hoy”, plantearon.

Para los diplomáticos, la controversia trasciende la situación personal de Zaliasnik y puede afectar la imagen internacional del país.

“Está en juego el prestigio del país. Un embajador es la cara de Chile ante otro Estado, y no puede ejercer esa representación bajo acusaciones de esta gravedad”, señalaron.

A ello sumaron el impacto que, a su juicio, puede tener el episodio sobre la reputación del Servicio Diplomático chileno, construida durante décadas por funcionarios que ejercen sus labores “con rigor y probidad”.

“La probidad es exigible a todos los funcionarios públicos, sin excepción de rango ni de forma de designación. Mantenerlo en el cargo sería una pésima señal”, agregaron.

Gobierno evalúa y defensa responde

La presión de Adica se suma a las declaraciones del canciller Francisco Pérez, quien durante esta jornada evitó descartar una eventual salida del embajador.

“Los cargos de confianza, los embajadores pertenecen a esa categoría, están siempre siendo evaluados”, sostuvo el ministro, aunque aseguró que no contaba con todos los antecedentes para anticipar una decisión.

La controversia surgió tras conocerse nuevos antecedentes de la investigación del caso Audio. En una declaración ante el Ministerio Público, Luis Hermosilla aseguró que junto a Zaliasnik y el abogado Samuel Donoso conversaban sobre candidatos para distintos cargos judiciales.

Desde la defensa del embajador, en tanto, buscaron bajar el alcance de su condición procesal. Su abogado, Jorge Gálvez, sostuvo que la calidad de imputado sería consecuencia de una denuncia y recalcó que Zaliasnik no ha sido formalizado.

Además, aseguró que las declaraciones de Hermosilla no aportarían antecedentes distintos a los conocidos por la Fiscalía desde hace más de dos años y advirtió sobre el “carácter político de algunas declaraciones de terceros en medios de comunicación”.

Así, mientras la defensa relativiza el alcance de la investigación y Cancillería mantiene abierta la evaluación del embajador, Adica elevó la presión sobre La Moneda al advertir que su continuidad ya compromete, a su juicio, el prestigio de la representación diplomática chilena.