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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El Gobierno enfrenta un nuevo traspié legislativo al rechazar la Comisión de Seguridad el catálogo de conductas para el Registro de Incivilidades, gracias a la abstención del Partido Nacional Libertario. El oficialismo reconoce este hecho como el "corazón del proyecto" y buscará reponer las normas en la discusión en la Cámara de Diputados. La oposición valoró el resultado y anticipó posibles acciones ante el Tribunal Constitucional.

Nuevo traspié legislativo para el Gobierno. Una abstención del Partido Nacional Libertario terminó siendo clave para que la Comisión de Seguridad rechazara el catálogo de conductas contempladas para el Registro de Incivilidades. Desde el oficialismo reconocen que se trata del “corazón del proyecto” y apuestan ahora por reponer las normas durante su discusión en la Sala de la Cámara de Diputados.

El Ejecutivo volvió así a sufrir un revés legislativo con una iniciativa que, si bien no forma parte de la agenda prioritaria de seguridad, fue uno de los primeros anuncios del Gobierno en esta materia durante la Cuenta Pública.

El proyecto que crea los registros de Actos Vandálicos e Incivilidades se encuentra actualmente en la Comisión de Seguridad. Durante la tarde de ayer, mientras se desarrollaba la interpelación parlamentaria, el Ejecutivo le otorgó urgencia de discusión inmediata, lo que llevó a convocar una sesión para avanzar en su tramitación.

Sin la presencia del Ejecutivo, la comisión comenzó las votaciones. Al llegar al artículo 7, los parlamentarios debieron pronunciarse sobre los numerales que establecían como causales de ingreso al Registro de Incivilidades la alteración del orden público, los daños a la propiedad pública o privada inferiores a una UTM y el consumo de drogas en la vía pública.

La votación terminó con cinco votos a favor, tres en contra y dos abstenciones, por lo que las normas fueron rechazadas.

Las miradas se concentraron entonces en la abstención de la diputada libertaria Paulina Muñoz, quien reemplazó en la instancia a Gloria Naveillán. La parlamentaria reconoció una descoordinación y aseguró que no dimensionó que su voto pudiera terminar derribando lo que desde el oficialismo califican como el “corazón del proyecto”.

“No estábamos coordinados. No tenía el cálculo de los votos que estaban en la sala en ese momento de la comisión. Yo no pensé que la abstención iba a influir de forma negativa y que se cayera de cierta forma el corazón del proyecto”, admitió.

Oficialismo busca reponer el “corazón” del proyecto

El diputado de Renovación Nacional Mauro González reconoció que quedaron “golpeados” por el resultado y manifestó su expectativa de que las disposiciones puedan ser recuperadas durante la discusión en la Sala de la Cámara.

“Pasó algo bien raro en la comisión y se caen algunas incivilidades que para mí son parte del corazón de este proyecto. Esperamos poder recuperar esas incivilidades y estos artículos en la sala”, señaló.

Para ello será necesario presentar una indicación, ya que lo rechazado corresponde al texto original del proyecto y no a una modificación introducida durante su tramitación. Al tratarse de una iniciativa con urgencia de discusión inmediata, la indicación podría ser votada directamente en Sala, sin necesidad de regresar previamente a la comisión.

En la oposición, en tanto, valoraron el resultado de la votación, que permitió rechazar una de las partes que el oficialismo considera centrales dentro de la iniciativa.

La diputada del Frente Amplio Tatiana Urrutia valoró que su colega Muñoz haya “tomado conciencia de lo malo que es el proyecto” y anticipó, además, una eventual presentación ante el Tribunal Constitucional una vez concluida su tramitación.

“Valoro que la diputada que logró hacer que este proyecto no se aprobara haya tomado conciencia de lo malo que es este proyecto. Vemos que en el camino se han ido cayendo artículo con artículo y suponemos que el Tribunal Constitucional va a terminar de eliminar y finalmente esto va a ser letra muerta”, sentenció.

En esa misma línea, la oposición ha realizado reservas de constitucionalidad respecto de distintos artículos de la iniciativa y la última sesión no fue la excepción. La propia diputada Urrutia planteó reparos sobre las normas 8, 9 y 12.

Cabe destacar que la Segpres tampoco estuvo presente durante la sesión en que se discutió una iniciativa a la que el propio Gobierno acababa de otorgar discusión inmediata, algo que ha motivado nuevas críticas a una cartera que ha sido duramente cuestionada en las últimas semanas.

Fuerte pelea entre Naveillán y Araya por Registro de Incivilidades

Pero detrás de la abstención libertaria en el Registro de Incivilidades hubo también una fuerte disputa al interior de la propia comisión. Según fuentes de Radio Bío Bío, la diputada por La Araucanía Gloria Naveillán —quien no pudo llegar durante la jornada a Valparaíso debido a un imprevisto y recién durante la noche se embarcó vía aérea rumbo a la Quinta Región— protagonizó un duro intercambio a través del chat grupal de la comisión con su presidente, el diputado republicano Cristián Araya.

La molestia de Naveillán apuntó a la forma y al momento en que se convocó la sesión. De acuerdo con los antecedentes recabados por La Radio, el Gobierno ingresó la urgencia de discusión inmediata en la cuenta de la interpelación parlamentaria y, posteriormente, Araya citó a la Comisión de Seguridad para las 17:00 horas.

En ese sentido, la legisladora por La Araucanía cuestionó que la convocatoria hubiese sido comunicada con escasa anticipación a través del grupo de WhatsApp de la instancia.

La controversia también alcanzó el desarrollo de la sesión. Parlamentarios de oposición cuestionaron públicamente que se acordara limitar el debate y reducir los tiempos de intervención cuando en la comisión se encontraban principalmente diputados oficialistas, debido a la premura con que se había realizado la convocatoria.

Según fuentes de Radio Bío Bío, Naveillán acusó que la forma de citar pasó a llevar a los integrantes de la comisión y cuestionó que Araya se hubiese atribuido facultades que, a su juicio, excedían su rol como presidente, según escribió la parlamentaria en el chat.

Conocedores de la conversación, señalan que Araya se defendió asegurando que había comunicado personalmente la realización de la sesión a los integrantes de la comisión que encontró en la Cámara. No obstante, Naveillán replicó que precisamente para realizar ese tipo de comunicaciones existía el grupo de WhatsApp de la comisión.

Pero también, el intercambio escaló luego de que Naveillán reprochara comentarios realizados durante la sesión respecto del papel del Partido Nacional Libertario en las votaciones. Ante el emplazamiento, Araya habría ironizado con la ausencia, ante lo cual la diputada recordó que se encontraba con permiso.

Así, la descoordinación entre el oficialismo y los libertarios terminó en un nuevo revés para La Moneda en seguridad con el Registro de Incivilidades y abrió otra compleja semana en el Congreso, tras una anterior marcada por derrotas y fuego amigo, especialmente por la ausencia de la Segpres.