La presión en sectores del oficialismo por hacer cambios en la estrategia comunicacional del gobierno va al alza. Y es que la salida de la exministra Mara Sedini no apaciguó las críticas al modelo de las vocerías, uno que está basado en el biministro Claudio Alvarado, que asume junto con el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, el rol de portavoz de Palacio.
Debido a las descoordinaciones del gabinete, sectores del oficialismo se activaron y pidieron que se volviera a separar la Segegob de Interior o, al menos, que se designe a una sola persona como vocero.
Sobre esto se refirió el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, quien descartó que exista un cambio y aseguró que el modelo seguirá tal como se definió tras la unificación de ambos ministerios.
“El presidente tomó una decisión en mayo. Esa decisión no ha cambiado. Es el Ministerio del Interior, el coordinador político del Gobierno. Eso también incluye las comunicaciones del Gobierno y eso va a seguir realizándose tal cual como se ha hecho desde que el presidente tomó esta decisión”, enfatizó el secretario de Estado.
La Moneda llama a recordar que la Comisión Asesora para Reformas Estructurales al Gasto Público recomendó reubicar las funciones de la Segegob debido a la nueva institucionalidad de Interior como coordinador del Gobierno.
Pese a ello, en el oficialismo aseguran que eso se puede llevar a cabo de igual forma, pero estableciendo a una autoridad que -a tiempo completo- se dedique a ser portavoz. Así lo dijo la diputada Ximena Ossandón (RN).
“Este gobierno ha sido bastante claro y tiene la intención de fusionar algunos ministerios y eso no se contradice con el hecho de que pueda tener o no tener vocero. Ha intentado tener en este caso 2 voceros, que son Alvarado y Pavez. Tengo la sensación de que eso no ha resultado porque es muy importante que sea una persona la que comunique. Tener un vocero me parece que es fundamental”, indicó.
Por la oposición, la diputada Andrea Parra (PPD) dijo que es evidente el desorden comunicacional, por lo que se necesita un cambio en la estrategia.
“En general, los ministerios están diseñados para que los problemas no lleguen al presidente y, cuando finalmente el presidente es el que tiene que hacer la pega, habla de la debilidad del gabinete y de las comunicaciones”, sostuvo.
En La Moneda no rechazan que el modelo actual pueda sufrir modificaciones, pero descartan que esto se concrete al menos en 2027.