En el marco de la conmemoración de los 53 años del golpe de Estado, el diputado republicano Luis Sánchez defendió la decisión del presidente José Antonio Kast de no realizar actos oficiales para recordar la fecha, argumentando que el 11 de septiembre continúa siendo un episodio que divide a los chilenos.
En conversación con El Primer Café de Radio Cooperativa, el parlamentario sostuvo que existen distintas visiones sobre lo ocurrido en 1973, las que —a su juicio— también están marcadas por las historias familiares de cada persona.
“Ésta es una fecha sobre la que existen visiones contrapuestas. Han pasado ya más de 50 años desde el año 73, tenemos miradas distintas y no porque unos sean más o menos ignorantes que otros, sino porque tenemos historias familiares distintas”, planteó.
En ese contexto, Sánchez abordó su propia historia familiar para explicar su postura frente a la fecha.
“Yo no estaba vivo en la época, pero me crié con las historias de mis abuelos, con las historias de mis papás. Habrá gente que tiene familiares detenidos desaparecidos; yo, personalmente, tengo familiares que fueron víctimas de la reforma agraria”, afirmó.
“Historias distintas”
El diputado agregó que, a su juicio, esas experiencias terminan influyendo en la manera en que cada persona interpreta el pasado.
“Todos tenemos historias en esto, y la posición de cada uno está influida por su historia”, sostuvo.
Sánchez también relató que, según las historias que recibió de su familia, durante el gobierno de Salvador Allende “llegaban algunos caballeros a punta de rifle a tratar de sacar a las familias de sus casas” en sectores rurales.
“Ponerle atajo” a la división
A partir de esa visión, el parlamentario respaldó que Kast haya optado por no utilizar La Moneda para realizar una ceremonia oficial por el aniversario del golpe.
“El 11 de septiembre es una fecha que nos divide como chilenos, seamos sinceros”, afirmó Sánchez, quien sostuvo que el objetivo del actual Gobierno es “ponerle atajo a esta división” y concentrarse en asuntos que permitan generar unidad.
En esa línea, valoró que el Mandatario no haya utilizado la jornada para reivindicar una determinada interpretación sobre el golpe y la dictadura.
“La decisión que ha tomado el Presidente de la República no es desconocer todos los hechos que ocurrieron entre el 73 y el 89, sino decir: tenemos que ponerle atajo en algún momento a esta división que vive el país entre quienes tenemos una visión respecto de esa historia y quienes tienen otra”, sostuvo.
El 11 de septiembre se recuerda el golpe de Estado de 1973, cuando las Fuerzas Armadas encabezadas por Augusto Pinochet derrocaron al gobierno constitucional del presidente Salvador Allende, bombardearon La Moneda e instalaron una Junta Militar.
El hecho dio inicio a una dictadura que se extendió hasta 1990 y durante la cual, según los informes oficiales, la cifra total de víctimas calificadas oficialmente es de 40.175 personas, incluyendo ejecutados políticos, detenidos desaparecidos y víctimas de prisión política y tortura.
Desde el retorno a la democracia, los distintos gobiernos han conmemorado oficialmente la fecha con el objetivo de preservar la memoria, promover el respeto por los derechos humanos y reafirmar el compromiso democrático.