La ofensiva opositora para interpelar al canciller Francisco Pérez Mackenna entró en una fase decisiva. A menos de una semana de que el diputado socialista Nelson Venegas anunciara la iniciativa, las gestiones para reunir las 52 firmas necesarias se intensificaron y ya alcanzan a distintas bancadas de la oposición, además de un intento por sumar apoyos fuera de ese bloque.
El objetivo es ingresar la solicitud entre el lunes y el martes de la próxima semana, de acuerdo con los plazos que maneja el Congreso. Y aunque desde la oposición aseguran que contarían con los respaldos suficientes, todavía existe una pieza que no termina de encajar: el Partido de la Gente.
La carrera por las 52 firmas
Venegas ha desplegado conversaciones para conseguir las firmas que permitan llevar al ministro de Relaciones Exteriores a la Cámara. El diputado cuestiona, principalmente, el manejo de la política exterior y lo que considera una falta de transparencia en materias que, a su juicio, deben ser conocidas y debatidas públicamente.
La ofensiva se gatilló después de una tensa sesión secreta de la Comisión de Relaciones Exteriores, instancia en la que Pérez respondió consultas sobre asuntos sensibles, entre ellos la negociación arancelaria con Estados Unidos y la controversia con Argentina por el Estrecho de Magallanes.
El canciller defendió la reserva argumentando que exponer públicamente la estrategia chilena podía perjudicar los intereses del país en la negociación con Washington. Durante esta jornada, además, bajó el perfil a la eventual interpelación y aseguró que no le inquieta, recordando que ha concurrido 11 veces al Congreso durante los primeros cinco meses del Gobierno.
“Es un deber de los ministros hacerlo si así lo dispone el Parlamento”, sostuvo Pérez, quien se mostró disponible para responder las preguntas si la iniciativa logra avanzar.
Pero para Venegas, el problema no se agota en aquella sesión. El parlamentario sostiene que existen materias que deben ser abordadas de cara al país, entre ellas la relación con Estados Unidos y China, la política arancelaria, el proyecto Escudo de las Américas, la actuación del embajador chileno en Israel y la situación con Argentina por el Estrecho de Magallanes.
PDG marca distancia y oficialismo cierra filas por canciller Pérez
En esa lista también aparece la controversia generada por la actuación del embajador estadounidense y otros asuntos que, según el socialista, no deberían quedar fuera del escrutinio público.
La presión opositora coincide, además, con un momento particularmente sensible de la política exterior chilena. La próxima bilateral entre José Antonio Kast y Javier Milei tendrá entre sus asuntos la situación del Estrecho de Magallanes, donde Chile espera que Argentina concrete el compromiso de modificar un decreto de 2021 que abrió la discusión sobre un supuesto uso compartido de la zona.
Pérez ha sostenido que el documento para corregir esa situación está listo desde hace meses y que Argentina se comprometió a firmarlo. Según explicó, Chile ha insistido desde marzo y espera que Buenos Aires cumpla con lo acordado. El asunto, por lo mismo, podría volver a quedar sobre la mesa en la reunión entre ambos mandatarios.
Es precisamente este tipo de definiciones las que la oposición pretende someter a revisión política en la Cámara, en una ofensiva que el oficialismo interpreta de manera completamente distinta.
Desde el Gobierno y sus bancadas han cerrado filas con Pérez y cuestionado la oportunidad de la interpelación. El presidente de la UDI y miembro de la Comisión de Relaciones Exteriores, Guillermo Ramírez, la calificó de “sinsentido”, argumentando que el canciller respondió las dudas de los parlamentarios.
La resistencia también apareció fuera del oficialismo. La diputada del Partido de la Gente, Zandra Parisi, descartó entregar su respaldo, pese a que la oposición busca precisamente ampliar la base de apoyos para asegurar las 52 firmas.
El argumento del PDG apunta al momento escogido. Parisi sostuvo que no corresponde impulsar ahora una interpelación contra el canciller mientras se encuentra en pleno desarrollo la negociación con Estados Unidos por el arancel de 12,5%.
“Dejen trabajar a la gente”, planteó la diputada, pidiendo esperar el resultado de una negociación que considera de especial relevancia antes de evaluar eventuales responsabilidades políticas.
Así, la ofensiva contra Pérez enfrenta su primera prueba antes siquiera de llegar a la sala: conseguir las firmas. Venegas mantiene las conversaciones y apuesta a que el respaldo transversal de la oposición permita cumplir el objetivo dentro del plazo.
Con el Gobierno intentando mantener bajo control una agenda exterior marcada por Estados Unidos, China y la controversia con Argentina, la eventual interpelación se perfila como el primer gran choque político entre la oposición y uno de los ministros clave de la administración de José Antonio Kast.