China sacó las garras desde Chile. Su embajador acusó a Estados Unidos de dar órdenes, castigar con visas y presionar a los países de la región para impedir que elijan libremente a sus socios.
La disputa entre China y Estados Unidos por su influencia en América Latina sumó un nuevo y duro capítulo desde Chile. El embajador chino en Santiago, Niu Qingbao, acusó a Washington de “dar órdenes” a los países de la región, presionarlos para limitar su cooperación con Beijing y pretender decidir con quién pueden asociarse en áreas estratégicas.
En una carta publicada por El Mercurio, titulada “Algunos en Estados Unidos se creen el ‘emperador’ de América Latina”, el diplomático sostuvo que Washington busca obligar a los gobiernos latinoamericanos a tomar partido en la disputa entre ambas potencias.
“Recientemente, ciertas voces de EE.UU. comentaron sobre la relación entre China y América Latina, dando órdenes a países latinoamericanos para que limiten su cooperación con China, y calificaron de ‘tontería’ el mantener un equilibrio entre China y EE.UU.”, afirmó.
Para Qingbao, esta postura no sería nueva. “No es la primera vez que Washington se erige como dueño de América, pero lo engañoso e hipócrita de sus comentarios resulta alarmante”, lanzó.
Embajador de China acusa a EEUU de presionar a Chile y limitar alianzas
El embajador defendió la presencia china en la región y aseguró que Beijing no les pide a sus socios cerrar la puerta a otros países.
“China desarrolla sus relaciones con los países latinoamericanos sobre la base del respeto mutuo, la igualdad y el beneficio compartido, sin perseguir nunca ‘China first’”, señaló.
Agregó que su país “nunca ha recurrido a la intimidación ni coerción”, respeta las relaciones de América Latina con otras naciones y “nunca le ha pedido tomar partido”.
Su acusación contra Estados Unidos, en cambio, apunta precisamente en la dirección contraria. Según el diplomático, Washington toleraría la cooperación comercial con China solo mientras no afecte sus propios intereses y buscaría impedir la presencia de empresas chinas en sectores sensibles.
“En tecnologías de punta, minerales críticos e infraestructura clave, América Latina solo puede asociarse con EE.UU. o con empresas controladas por EE.UU.; no se admite la diversificación, so pena de graves consecuencias”, resumió.
El cable submarino entre Chile y China
Qingbao puso como principal ejemplo el proyecto para construir un cable submarino entre Chile y China, cuestionado por Estados Unidos debido a posibles riesgos de espionaje y seguridad.
“En el caso del cable submarino China-Chile, EE.UU. ha llevado al extremo la desinformación, la intimidación y el doble rasero”, acusó.
Según explicó, la empresa china se encargaría de construir la infraestructura, mientras que el almacenamiento, administración y uso de los datos quedarían en manos de su futuro operador. Una situación que, afirmó, sería distinta al cable Humboldt, cuyo propietario y usuario es Google.
El diplomático también sostuvo que la Subsecretaría de Telecomunicaciones no había aprobado definitivamente la construcción del cable chino.
“En febrero de este año, lo que la Subtel otorgó, y luego, bajo presión y coacción de EE.UU., revocó fue una licencia de servicios intermedios de telecomunicaciones (ITS)”, indicó.
De acuerdo con su versión, se trataba únicamente del primero de los 13 pasos necesarios para levantar esta infraestructura. “Afirmar que el proyecto ‘se aprobó en pocos meses’ es una pura patraña que busca engañar al público”, añadió.
“Emperador de América”
La ofensiva del embajador también alcanzó la decisión estadounidense de sancionar a autoridades chilenas y sus familiares, en medio de las gestiones relacionadas con el proyecto.
“Posteriormente, EE.UU. utilizó las visas como arma para sancionar a autoridades chilenas y sus familiares, una matonería del hegemonismo contra individuos”, sostuvo.
Qingbao contrastó ese episodio con el anuncio de Google sobre la instalación de nuevos cables submarinos en América Latina, incluido uno conectado con Chile.
“La cuestionable trayectoria de EE.UU. en ciberseguridad parece no afectarle en absoluto, como si todos los cables estuvieran a su merced”, ironizó.
Según el diplomático, el mensaje que Washington intenta instalar es que los cables de la región deben quedar bajo control estadounidense y que cualquier autoridad que apoye una alternativa china se expone a ser sancionada.
“El espionaje, las bases militares, las intervenciones que EE.UU. lleva a cabo en la región son para ‘protegerla’, para que América Latina sea un ‘patio trasero’ más seguro según la Doctrina Monroe”, cuestionó.
Finalmente, Qingbao llamó a Washington a respetar las decisiones de los países latinoamericanos.
“Creo que a EE.UU. se le ha hecho mala costumbre creerse el ‘emperador’ de América”, sentenció.
“Instamos a EE.UU. a dejar de interferir en el derecho soberano de los países a elegir sus socios, y a contribuir con hechos concretos a la prosperidad y estabilidad de América Latina y el Caribe”, concluyó.
Enviando corrección, espere un momento...