La exministra Segegob, Camila Vallejo, le cayó con todo a la agenda de seguridad de la administración de José Antonio Kast en particular a la refroma constitucional ingresada.
A su juicio, la promesa de mano dura pasó de ser una estafa a un verdadero engaño que busca limitar las libertades de la gente común y corriente.
Camila Vallejo critica reforma de seguridad de Kast: “Un régimen autoritario”
La exvocera de Gobierno volvió al ruedo mediático y criticó al gobierno de José Antonio Kast. Si a fines de julio ya había calificado como una “gran estafa” los compromisos de campaña en materia de seguridad, esta vez apuntó directo al corazón de la reforma constitucional del Ejecutivo.
En conversación con el programa Descabelladas de UChileTV, la militante comunista aseguró que, tras seis meses de improvisación, la derecha al fin presentó un plan propio, pero que no es lo que parece:
“Sí es su plan propio, pero no es un plan realmente contra el crimen organizado, de combate a la delincuencia, sino que es ‘gato por liebre’. O sea, pasaron, yo digo, como de ‘la gran estafa’ al ‘gato por liebre”, lanzó.
El gran dilema de este proyecto, según Camila Vallejo, es que busca vender seguridad a cambio de quitarle libertades al ciudadano de a pie. La exministra criticó que la medida faculte estados de excepción de hasta 240 días sin pasar por el filtro del Congreso.
Para ella, la iniciativa “es introducir una especie de régimen autoritario para que el Presidente de la República concentre más poder a costa de las libertades de los ciudadanos comunes y corrientes. No garantiza mayor efectividad la persecución del delito, lo único que garantiza es que pasemos a estados de excepción sumamente más duros”.
Justamente ahí es donde Vallejo ve el riesgo de la agenda del Gobierno: “Que hagan creer a la gente que con esta supuesta mano dura se va a combatir la delincuencia pero que al final busca otro propósito, que es la limitación de las libertades de los ciudadanos comunes y corrientes”.
Para rematar el punto, interpeló directamente a la ciudadanía:
“Le preguntaría a la gente si en nombre de la seguridad tú estarías dispuesta a no poder ir tranquila a comprar al negocio, a que el Presidente de la República intercepte, o un subordinado de él, tu teléfono, que puedan detener a tu hijo… en pos de reducir la delincuencia y que al final, con eso, no se reduzca”.
Las cabecillas están en el barrio alto
Camila Vallejo recalcó que no hay evidencia de que estas medidas sirvan. En su lugar, insistió, por ejemplo, en la idea de levantar el secreto bancario para ir tras la plata de los “verdaderos jefes de las bandas”:
“Herramientas de inteligencia para hacer más eficaz la persecución del delito e ir a las cabecillas del crimen organizado, que probablemente no están en los barrios populares, sino que en el barrio alto”.
Finalmente, lanzó una dura advertencia sobre el fantasma del autoritarismo y la pérdida de derechos como amenaza para la democracia, lo que a su juicio podría llevar al país a situaciones como las vividas en la dictadura de Pinochet:
“Orden con democracia es delincuentes en la cárcel. Orden sin democracia es que todos finalmente estemos en una cárcel y todos estemos con pérdida de libertades”, cerró.