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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

En primavera aumenta la presencia de polillas en los hogares, siendo común culparlas de dañar la ropa, ¡pero no son las verdaderas culpables! Las polillas de la ropa son larvas de la familia Tineidae, que en su fase adulta son pequeñas y vuelan poco. Estas larvas digieren queratina, presente en lana, seda y cuero. El Dr. Zamora de la UCSC explica que si ves polillas volando cerca de la luz, probablemente no estén dañando tu ropa. Se recomienda guardar prendas limpias en bolsas herméticas, ventilar y aspirar clósets para prevenir infestaciones.

En esta época aumenta la circulación de distintos insectos en nuestros hogares. Una de las visitas clásicas de la temporada son las que hacen las polillas durante las noches, las cuales arrastran una reputación negativa, acusadas de comerse y dañar nuestra ropa. Sin embargo, estas no son culpables de tal fechoría.

Y no solo no consumen la vestimenta, sino que además las “polillas” a las que se suele culpar de agujerear las prendas son en realidad mariposas nocturnas que se activan con el aumento de la temperatura, explica el Dr. Carlos Zamora, académico de la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC).

Según detalla el especialista, estas especies completan su desarrollo y emergen como adultas durante los meses más cálidos, siendo atraídas por la iluminación de las viviendas. Por eso, es frecuente encontrarlas revoloteando alrededor de ampolletas o ventanas.

¿Cuáles son las polillas que dañan la ropa?

Si bien sí existen las polillas de la ropa, estas no son exclusivas de primavera; pueden permanecer dentro de los hogares durante todo el año, pero con el aumento de las temperaturas aceleran su ciclo reproductivo.

Sin embargo, las culpables son las larvas de las polillas de la familia Tineidae. En su fase adulta son pequeñas, miden alrededor de un centímetro, generalmente son de tonos grises o pardos, vuelan poco, viven un tiempo acotado, no se alimentan y prefieren permanecer en lugares oscuros; solo se aparean y ponen huevos.

En cambio, la larva es la que provoca el daño, debido a su capacidad para digerir queratina, una proteína presente en materiales como la lana, la seda, las plumas, las pieles y el cuero.

Sobre esa línea, Zamora aclara que “la polilla de la ropa evita la luz y vuela poco. Si la polilla está dando vueltas en la lámpara, casi seguro no es la que está dañando tu chaleco”.

Estás matando al bicho equivocado: cómo identificar a las polillas que sí se comen tu ropa
Larva de polilla | Wikimedia commons

¿Cómo saber si una polilla está dañando la ropa?

Una de las señales que pueden alertar sobre una posible infestación es encontrar larvas desplazándose lentamente por paredes o techos. Zamora explica que alrededor de ellas puede observarse una especie de pequeño capullo formado con fibras, que puede parecer “un pequeño trozo de lana pegado a la pared e incluso al techo”.

El especialista advierte que la presencia de mascotas también puede favorecer las condiciones para estos insectos, debido a la acumulación de pelos en distintos sectores del hogar. Aunque las larvas no pueden digerir materiales como nylon o poliéster, sí pueden consumir pelos humanos y de mascotas, pelusas con fibras de lana, plumas, restos de comida, insectos muertos y polvo con restos de queratina.

“Para ellas, una alfombra sintética sucia es como la despensa de nuestra cocina”, grafica el académico.

Consejos para proteger nuestras prendas del acecho de las polillas

Una de las principales recomendaciones es guardar las prendas limpias, ya que el sudor puede atraer a las larvas. En el caso de la ropa de lana o seda, se aconseja almacenarla en bolsas o cajas herméticas.

También es importante ventilar, sacudir y revisar periódicamente aquellas prendas que permanecen guardadas durante largos periodos. A esto se suma aspirar clósets, rincones, alfombras y sectores debajo de los muebles, donde pueden acumularse pelos, pelusas y otros residuos.

Si una prenda presenta una infestación, el académico recomienda congelarla durante un par de días dentro de una bolsa cerrada o lavarla con agua caliente, siempre que el tipo de tela lo permita. Ambas medidas pueden ayudar a eliminar huevos y larvas.

El cedro y la lavanda pueden tener un efecto repelente, aunque limitado y temporal, por lo que no permiten eliminar una infestación. En tanto, Zamora recomienda evitar la naftalina debido a su toxicidad para las personas y las mascotas.