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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Estudiantes del Instituto Profesional, CFT y Universidad Santo Tomás participaron en Trabajos Voluntarios de Invierno ayudando a más de 100 familias en 12 comunas vulnerables. Realizaron tareas como mejoramiento de viviendas, embellecimiento de espacios públicos y operativos sociales. Hugo Rojas, beneficiario en Mulchén, elogió la renovación de su vivienda y destacó el intercambio con los voluntarios. Estudiantes como Ámbar Cornejo valoraron la experiencia de comprender distintas realidades. Desde 2011, 11.000 estudiantes han participado en los Trabajos Voluntarios, llegando a más de 350 comunidades en Chile.

Estudiantes del Instituto Profesional, Centro de Formación Técnica y Universidad Santo Tomás, fueron parte de los Trabajos Voluntarios de Invierno en su período de vacaciones. Esta actividad busca poner en pie proyectos que mejoren la calidad de vida de vecinos de comunas que presentan altos índices de vulnerabilidad.

Esta iniciativa benefició a más de 100 familias de 12 comunas, mediante el mejoramiento de viviendas, recuperación de espacios públicos, embellecimiento de establecimientos educacionales, construcción de mediaguas y realización de operativos sociales.

Este año, el voluntariado se desplegó en Peñaflor, Pirque, Palmilla, Hualañé, Tabalí, Mulchén, Correntoso, Lonquimay, Máfil, Poconchile, Punta Arenas y Tocopilla.

Uno de los beneficiarios fue Hugo Rojas junto a su hermana, en Mulchén, cuya vivienda fue renovada. Hugo destacó el intercambio que se produjo con los estudiantes, además de la ayuda recibida.

“Los jóvenes arreglaron la casa de mi hermana y los dos estamos muy felices de contar con su ayuda. Ha sido una experiencia muy buena y estamos muy agradecidos de los voluntarios, que se esforzaron mucho para dejarla lo más bonita posible. Yo soy carpintero, entonces también converso con ellos y les enseño algunas cosas”, comentó.

Por su lado, Ámbar Cornejo, estudiante de Enfermería de Santo Tomás Iquique, -quien asistió al voluntariado realizado en Tocopilla- valoró que “conocimos distintas realidades y comprendimos que no siempre se necesita hacer algo grande para generar un impacto; a veces basta con escuchar, acompañar o tener un gesto de cariño”.

“Nos llevamos aprendizajes que van mucho más allá de lo académico y que nos ayudan a crecer como futuras y futuros profesionales y, sobre todo, como personas”, expresó.

Desde su creación en 2011, cerca de 11.000 estudiantes han participado en los Trabajos Voluntarios de Santo Tomás, tanto en sus ediciones de invierno como de verano.

En estos años, la iniciativa ha llegado a más de 350 comunidades desde Arica hasta Punta Arenas, buscando ser un espacio donde los estudiantes ponen sus conocimientos al servicio de otros mientras desarrollan habilidades de liderazgo, trabajo colaborativo, empatía y compromiso social.

Macarena Orellana, directora nacional de Asuntos Estudiantiles de Santo Tomás, destacó que este voluntariado “permite que las y los estudiantes pongan sus conocimientos y capacidades al servicio de las comunidades, complementando su formación con experiencias fuera del aula. Al mismo tiempo, les permite desarrollar habilidades para su vida personal y profesional, y asumir un rol activo en la transformación de sus entornos”.