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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Esta semana inicia el juicio contra Duane ‘Keffe D’ Davis, acusado de organizar el asesinato del rapero Tupac Shakur en 1996. Con 30 años sin culpables, Davis es el único sospechoso tras confesar haber estado en el vehículo durante el tiroteo y arrojar el arma con la que se le dio muerte al rapero. Además, señala a Sean ‘Diddy’ Combs de ofrecer dinero para matar a Tupac. El proceso revela detalles sobre la fatídica noche en Las Vegas y la rivalidad en la escena del rap de la costa este y oeste.

Esta semana comienza el juicio contra Duane ‘Keffe D’ Davis, acusado de organizar el asesinato del famoso rapero estadounidense Tupac Shakur, ocurrido en 1996, hace 30 años. Se trata de un extenso caso que, hasta la fecha, no tiene culpables, sino solo interrogantes y posibles sospechosos, entre ellos el también famoso rapero Sean ‘Diddy’ Combs, actualmente en prisión.

Han pasado tres décadas del asesinato sin culpables del rapero Tupac Shakur, una de las figuras más influyentes del hip-hop.

De acuerdo a BBC, Tupac lanzó su álbum debut en 1991 y desde entonces solo fueron éxitos en su carrera.

Tupac Shakur

El artista rapeaba abiertamente sobre injusticias sociales como el racismo institucional, la pobreza y la brutalidad policial, entre otras consignas.

Según el medio, Tupac sigue siendo uno de los artistas con mayores ventas de todos los tiempos, pues logró 75 millones de discos vendidos en todo el mundo, incluido el sencillo póstumo de 2004 Ghetto Gospel.

El músico también fue incluido en el Salón de la Fama del Rock and Roll en 2017.

Pero a su paso por la música también se sumó su faceta como actor en películas como Juice (“Respirando violencia”), Poetic Justice (“Justicia poética” o “Sin miedo en el corazón”), Above The Rim (también conocida como Play Off), Gridlock’d (“Vidas en juego”) y Gang Related (“La sombra de los culpables” o “Intento criminal”).

El famoso rapero creció y se vio envuelto en una cruda realidad en Estados Unidos: la de pandillas. El panorama en 1990 estaba marcado por la existencia de una guerra territorial entre los Bloods y los Crips.

“Pero esta disputa se extendió por las ondas de radio como parte de una rivalidad nacional mayor: el rap de la costa este contra el de la costa oeste”, explica el medio citado.

La disputa por el género estaba representada por dos compañías discográficas rivales que definieron el hip hop de los 90: Death Row Records de Suge Knight y Bad Boy Records de Sean “Diddy” Combs.

Tupac era un rapero de la costa oeste y firmó con Death Row Records, sello discográfico que también incluía a artistas como Snoop Dogg y Dr. Dre. El problema nace aquí.

La noche del crimen de Tupac Shakur

Corría el 7 de septiembre de 1996 en Las Vegas y cuatro disparos desde un auto en marcha acabaron con la vida de la superestrella de 25 años. Su muerte provocó un cambio en la era del hip hop, transformándose en un ícono cultural.

Aquella noche fatídica comenzó cuando Tupac y Knight asistieron a un combate de boxeo entre Mike Tyson y Bruce Seldon en el hotel MGM Grand.

Tras la pelea, las cámaras de vigilancia captaron a Tupac y a miembros de su séquito —quienes según la policía estaban asociados con la pandilla callejera Mob Piru Bloods— atacando a un hombre llamado Orlando Anderson, presunto miembro de los South Side Compton Crips.

Aproximadamente tres horas después del ataque, Tupac viajaba en el asiento del copiloto del BMW de Knight por Las Vegas cuando un Cadillac blanco se les acercó y abrió fuego. Tupac fue llevado al hospital y murió seis días después.

De esta manera, la muerte del artista es uno de los grandes misterios de la cultura popular, con innumerables teorías pero sin arrestos.

La policía de Las Vegas ha afirmado repetidamente que los testigos se negaron a cooperar.

Crimen sin resolver

Miembros del séquito de Tupac declararon que la policía inicialmente los trató como sospechosos y no siguió pistas importantes relacionadas con otros involucrados.

Semanas después del tiroteo, los investigadores identificaron a Orlando Anderson gracias a las imágenes del hotel MGM y lo interrogaron, sin obtener respuestas. Otros dos ocupantes del Cadillac ya habían muerto.

A lo largo de los años, la policía afirmó haber investigado muchas pistas, pero la causa se estancó debido a la desaparición de testigos (muchos de ellos asesinados), la escasez de pruebas físicas y un código callejero que prohibía la cooperación con la policía.

Pero años después, el tío de Anderson -quien fue golpeado por Tupac y su séquito- Duane “Keffe D” Davis, empezó a hablar.

A mediados de la década de 2000, el Departamento de Policía de Los Ángeles reabrió la investigación y habló con Davis, quien aseguró que tenía conocimiento del caso de Tupac y declaró que se encontraba en el auto cuando el rapero recibió los disparos.

Duane “Keffe D” Davis único sospechoso del crimen de Tupac Shakur

Davis le proporcionó esta información a la policía a cambio de no ser acusado. Ese acuerdo se mantuvo vigente durante años, hasta que Davis hizo público lo que sabía. Se trataba de la única pista más sólida.

Pasó el tiempo y fue coautor de unas memorias tituladas Compton Street Legend, en las que afirmaba no solo estar dentro del vehículo cuando dispararon a Tupac, sino también haber arrojado el arma con la que lo mataron al asiento trasero del Cadillac. Sin embargo, nunca afirmó quién abrió fuego.

Tras aquella revelación, Davis ofreció más detalles sobre el tiroteo en entrevistas con periodistas, lo que reactivó la investigación.

En última instancia, fue la muerte de otro rapero legendario lo que ayudó a esclarecer la muerte a tiros de Tupac, afirma el medio citado.

Muerte de Biggie Smalls

Meses después del crimen de Shakur, Biggie Smalls, también conocido como The Notorious B.I.G., murió en un ataque desde un auto en Los Ángeles.

Ambos raperos eran las estrellas de sus respectivas discográficas rivales: Tupac Shakur con Death Row Records y Biggie con Bad Boy Records.

Durante los dos años siguientes, las autoridades dedicaron tiempo a corroborar la versión de Davis y, en 2023, registraron su domicilio e incautaron varias computadoras, dos cajas llenas de fotos y gran cantidad de material relacionado con Tupac.

El hombre fue arrestado a finales de ese mismo año, siendo acusado inesperadamente del crimen del famoso rapero.

Los fiscales han alegado que el homicidio de Tupac fue en represalia por la golpiza que recibió el sobrino de Davis apenas unas horas antes.

Afirman que Davis fue el autor intelectual del crimen, quien ordenó dispararle y suministró el arma para fomentar las actividades delictivas de la banda.

Los fiscales argumentaron que, al hablar públicamente sobre lo sucedido la noche de la muerte de Tupac y escribir un libro en el que afirmaba haber suministrado el arma, Davis había incumplido el acuerdo que había firmado con las autoridades.

Posteriormente, un juez dio la razón a la fiscalía, lo que permitió su detención.

Sean Diddy Combs entre los sospechosos

Davis y su equipo de defensa han argumentado que el libro fue escrito en coautoría y que algunas secciones fueron adornadas o ficcionadas para vender, y que no deben interpretarse como admisiones directas.

En una entrevista en televisión, Davis negó haber estado en Las Vegas cuando Tupac murió y se desvinculó de las memorias en las que figura como autor.

Davis también ha señalado públicamente en repetidas ocasiones que el director de Bad Boy Records, Sean “Diddy” Combs, le ofreció un millón de dólares para que matara a los rivales de Death Row Records, Tupac y Knight.

El rapero ha negado reiteradamente las acusaciones de estar involucrado en la muerte de Tupac.

Cabe recordar que Combs cumple actualmente una condena de 50 meses de prisión tras ser declarado culpable de dos cargos de transporte con fines de prostitución en Nueva York.

Davis, ahora de 63 años, comparecerá ante un tribunal acusado de asesinato con arma mortal con la intención de promover, apoyar o ayudar a una banda criminal, delito del que se ha declarado inocente.

De ser hallado culpable, enfrenta cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.