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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Tras enviar a comisión de Ética a senadoras Camila Flores y Fabiola Campillai, críticas por "insuficientes" sanciones en Senado provocan llamados a cambios en reglamento. Discusión involucró acusaciones de corrupción y ataques personales. Senador Moreira respalda decisión respaldada por comités. Reglamento actual no contempla multas como sanción, mientras diputados pueden ser multados. Senadores piden sanciones más duras y efectivas que vayan más allá de una simple recomendación.

Tras la decisión de la mesa del Senado de enviar a comisión de Ética a las senadoras Camila Flores y Fabiola Campillai, han surgido voces que han criticado la “insuficiencia” de las sanciones en la Cámara Alta y piden cambios al reglamento.

Recordemos que se trató de una fuerte discusión que incluyó acusaciones cruzadas de corrupción, referencias a causas judiciales y descalificaciones de índole personal. Incluyó frases como “delincuente” y “señora de feria”.

La amonestación verbal simple, la reprensión formal y la censura son los tres grados de sanción en el Senado, pero en su reglamento no figuran multas, mientras que las diputadas y diputados pueden ser sancionados con hasta un 15% de la dieta parlamentaria mensual.

Más allá de las diferencias reglamentarias, el caso también volvió a instalar el debate sobre las distintas lógicas que predominan en ambas cámaras frente a episodios de tensión política. Mientras en la Cámara de Diputadas y Diputados las confrontaciones suelen traducirse con mayor frecuencia, en el Senado históricamente ha primado una cultura de autorregulación y “juego limpio” basada en normas no escritas de convivencia. De hecho, los mismos parlamentarios han marcado esa diferencia.

La histórica imagen del Senado responde, en buena medida, a su diseño institucional —con períodos más extensos y una composición más estable— que ha favorecido una cultura de mayor contención y acuerdos entre sus integrantes. En contraste, la Cámara de Diputadas y Diputados, por su carácter más diverso y competitivo, suele concentrar confrontaciones más visibles y un clima político de mayor tensión.

Caso Flores-Campillai reabre debate por sanciones en el Senado

El vicepresidente del Senado, Iván Moreira (UDI), se refirió a la decisión, que fue respaldada por un acuerdo de los comités parlamentarios.

“Como mesa del Senado, junto a la presidenta, tomamos la decisión de que este incidente pase a la comisión de Ética. Tenemos que frenar cualquier situación de esta naturaleza”, dijo.

El senador Vlado Mirosevic (PL) recordó que en su período como presidente de la Cámara, se elevó significativamente la multa para los tipos de sanción más grave.

“Yo creo que es momento de actualizar el reglamento y ser mucho más duro para sancionar a aquellos que no se toman en serio el rol que están cumpliendo en el Congreso. Creo que hay que ser duro”, señaló.

En la misma línea, desde la Democracia Cristiana (DC), el senador Iván Flores señaló esperar que las sanciones sean más que lo que hay hoy en día.

“Si el pasar a la comisión de Ética significa efectivamente una sanción que duela, vale la pena; pero cuando una sanción es un téngase presente y un poquito más, yo espero que la sanción sea más que ir a una comisión de Ética”, planteó.

“Uno esperaría que hubiese alguna sanción efectiva. La comisión de Ética le va a dar una recomendación, le va a decir ‘dense la mano’ y después terminó el problema”, complementó el senador Karim Bianchi.

Una resolución total se espera para el mes de septiembre, considerando que existe un procedimiento en que se cita a las partes por separado, se convoca testigos y hasta se pueden revisar registros de la agresiva discusión.