Más de 50 años después de que su nombre fuera incorporado al listado oficial de detenidos desaparecidos de la dictadura, un examen de ADN confirmó que la mujer localizada en Argentina corresponde a Bernarda Rosalba Vera Contardo.
La verificación fue comunicada este lunes por el ministro en visita para causas de Derechos Humanos, Álvaro Mesa Latorre, quien se reunió con los familiares de Vera para informarles el resultado de la pericia genética realizada por el Servicio Médico Legal (SML).
Exámenes de ADN confirman que mujer ubicada en Argentina es Bernarda Vera
De acuerdo con el Poder Judicial, el informe comparó el perfil genético de Bernarda Vera con las muestras de sus familiares almacenadas en el Banco Genético de Familiares de Detenidos y Ejecutados Políticos del SML.
El resultado estableció una probabilidad de identificación superior al 99,9999%, confirmando científicamente que la mujer detectada viviendo en Argentina es Bernarda Vera Contardo.
El ministro resolvió mantener la causa bajo estricto secreto de investigación. Asimismo, dispuso que el informe pericial de ADN permanezca reservado, al contener datos personales sensibles protegidos por la Ley N.º 19.628 sobre Protección de la Vida Privada.
Más de cinco décadas como detenida desaparecida
Bernarda Vera tenía 27 años cuando fue vista por última vez en octubre de 1973. Profesora de educación básica en Neltume, militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y del Movimiento Campesino Revolucionario, fue considerada durante décadas una víctima de desaparición forzada.
Su nombre quedó incorporado al Informe Rettig y al registro oficial de personas detenidas desaparecidas, donde se sostenía que había sido detenida el 10 de octubre de 1973 en Trafún y posteriormente ejecutada junto a otros prisioneros en el puente sobre el río Toltén.
También figura en los registros del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos como una de las víctimas de la dictadura.
Durante más de medio siglo, su familia la buscó sin resultados y el Estado la reconoció oficialmente como víctima de violaciones a los derechos humanos.
El quiebre del caso
La versión oficial comenzó a resquebrajarse tras las investigaciones periodísticas que ubicaron a una mujer identificada como Bernarda Vera viviendo en Mar del Plata, Argentina.
Los reportajes recogieron además antecedentes que apuntaban a que Vera habría logrado escapar tras los hechos de 1973 junto a un grupo de sobrevivientes encabezado por el ciudadano sueco Svante Grände, conocido como “Julio”.
Desde allí habría cruzado a Argentina y posteriormente emigrado a Suecia.
Documentación del Servicio de Migraciones sueco mostró que en 1978 una mujer con la identidad de Bernarda Vera obtuvo residencia en ese país y, años después, la nacionalidad sueca. Posteriormente, habría regresado a vivir a Argentina.
En ese contexto, el ministro Álvaro Mesa abrió un cuaderno reservado para esclarecer los antecedentes y determinar las eventuales responsabilidades derivadas del manejo del caso.
El año pasado, la entonces ministra vocera de Gobierno, Camila Vallejo, descartó que haya otros casos similares y dio un férreo respaldo al ministro de Justicia y DD.HH., Luis Cordero. Vallejo fue enfática en señalar que, gracias al trabajo del Plan Nacional de Búsqueda de Detenidos Desaparecidos, este es el único caso confirmado en el que una persona del listado oficial fue encontrada con vida.
Con la pericia genética conocida este lunes, la identidad de la mujer localizada en Argentina quedó científicamente confirmada, cerrando así uno de los casos más singulares relacionados con el registro de detenidos desaparecidos en Chile, aunque la investigación judicial continuará bajo reserva.