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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Los biotecnólogos Maximiliano Schele y Marcelo Montoya, junto a Ignacio Barros, crearon Kénos, una empresa que utiliza queratina de lana de oveja de la Patagonia en sus productos cosméticos. Partieron con poco pero lograron desarrollar su primer producto, Hidro-K, gracias a su investigación y a apoyos como Startup Chile.

El sueño del biotecnólogo Maximiliano Schele y su colega Marcelo Montoya era crear un producto revolucionario que mantuviera intactas las raíces patagónicas del ingeniero, que es oriundo de Punta Arenas.

“En el comienzo, junto a Marcelo Montoya, que era mi compañero de universidad y amigo, queríamos emprender juntos y empezamos a revisar cosas que habíamos hecho durante la carrera y ahí Marcelo recordaba que para un trabajo de universidad, él tenía un proyecto que trataba de utilizar queratina de pelo humano”, menciona Schele en conversación con BBCL.

Así pues, los investigadores iniciaron una búsqueda para hallar un subproducto que tuviera una aplicación práctica en la vida de las personas. “Pero no encontramos ninguna publicación científica que hablara sobre los beneficios de la queratina de pelo en la piel humana. Como queríamos hacer productos para la piel, investigando encontramos mucha información de que la queratina de lana de oveja tenía efectos beneficiosos”.

“Ahí empezamos a hacer el match”, recuerda Maximiliano.

El comienzo de algo grande

Para iniciar sus labores de investigación, Schele y Montoya empezaron con muy poco, pero con la voluntad de que estaban en el camino correcto. “Tuvimos la suerte de que nuestra universidad (Universidad Andrés Bello) nos apoyó bastante en el proceso, les planteamos lo que queríamos hacer y ellos nos ofrecieron un laboratorio”.

“Eran periodos en los que no teníamos ningún ingreso, entonces, por motivos personales, estábamos superapurados y apremiados”, confiesa.

Cedida

Bajo este escenario, ambos comenzaron a idear un método de extracción de queratina. Así lo describe Maximiliano a BBCL. “Todo el año 2017 estuvimos desarrollando este método. En el 2018, ya nos ganamos nuestro primer concurso financiado por Corfo porque participamos de Startup Chile, que es una plataforma de incubación espectacular para emprendimientos de innovación tecnológica, y el 2019 pudimos salir al mercado con nuestro primer producto, que se llama Hidro-K”.

“Cuando uno está con mayor necesidad, uno trabaja mejor”, detalla.

Durante esta etapa, el bioquímico señala que “nos íbamos dando cuenta de que había cosas que no funcionaban y teníamos que adaptarlo con los recursos que teníamos, lo que nos obligó a usar mucha imaginación e ingeniería para solucionar los problemas con poco presupuesto”.

“Involucró un año de trabajo en el laboratorio”, recalca. “Cada día era distinto, porque hay experimentos que tardan bastante tiempo, los protocolos de repente involucran que uno tenga que dejar algo incubando por muchas horas”.

La lana de las ovejas patagónicas

“La lana es un recurso muy abundante. Entonces, dijimos:‘Hagamos una empresa con entidad patagónica’”, destaca Maximiliano.

“Es una materia prima superinsignia acá en la región. Y es muy querida históricamente, porque es un recurso muy valorado, pero con el tiempo ha bajado bastante su valoración económica. Actualmente es muy difícil la venta de lana, el precio ha bajado mucho”, repasa Schele.

Así las cosas, este descubrimiento llevó al dúo de bioquímicos y al ingeniero comercial Ignacio Barros a fundar Kénos. A partir de su empresa, han creado cremas, sérums faciales y champú anticaída gracias a dos importantes colaboradoras: Rose y Chaura.

Las ovejas, oriundas de la Región de Aysén, han sido una ayuda activa en su emprendimiento. “Procuramos que el proceso de esquila, que es de donde se obtiene la lana, sea muy cuidadoso”.

“Nosotros trabajamos con Friendly Wool, que básicamente es una empresa familiar, donde tienen estas ovejitas que prácticamente son mascotas”. Por este motivo, Cosméticos Kénos utiliza la lana de oveja de Friendly Wool, sostiene el empresario. “Somos una empresa que no testea en animales, pero sí utilizamos una materia prima que viene de un animal, que en este caso es la lana de oveja”.

“Somos una empresa superpequeña, pero en funcióde de que vayamos creciendo, iremos dándole otros usos. Lo que es algo superesperanzador para el futuro del desarrollo económico de la región”, esgrime.

El impulso del producto nacional

“El principal beneficio que tiene la queratina es que mejora la hidratación de la piel, lo que es algo sumamente deseado en la industria cosmética, mejora también la hidratación, por lo menos la expresión del colágeno en la piel y por último, ayuda a mejorar la barrera cutánea”, expone el biotecnólogo sobre las ventajas de la lana de oveja.

Siendo una empresa que aún espera crecer, el bioquímico apunta a aumentar su presencia en el mercado nacional. “Nuestro gran objetivo es poder internacionalizar nuestros productos. No es un proceso fácil ni se logra de un día para otro”, afirma Schele.

Aun así, el profesional declara que elaborar un producto nacional es un sello valorado por los chilenos. “Es algo interesante y que nos tiene supercontentos: es que el cliente valora mucho el producto nacional”.