Este jueves se cumple un año de la muerte del activista ultraconservador estadounidense Charlie Kirk, abatido de un tiro en el cuello mientras realizaba un debate abierto con estudiantes en la Universidad del Valle de Utah.
La situación generó impacto en la política de EEUU, en medio de un incipiente segundo gobierno de Donald Trump. Asimismo, fue detenido como sospechoso un joven llamado Tyler James Robinson, cuyo juicio fue confirmado.
Robinson, que argumenta ser inocente del crimen, enfrenta diversos cargos federales y se expone a ser condenado a pena de muerte, en caso que la Fiscalía pruebe su autoría del crimen.
Según detalla la agencia EFE, EEUU conmemora esto en un clima de profunda división, marcado tanto por los homenajes como por las protestas de grupos de estudiantes contrarios a que Turning Point USA organice un evento para honrar su memoria en el campus universitario donde ocurrió el atentado.
La organización fundada por Kirk para difundir valores conservadores en instituciones académicas tiene previsto celebrar un acto en la Universidad Utah Valley (UVU, en inglés) que contará con la participación de varios oradores continuistas del legado activista estadounidense.
“No lo toleraremos e invitamos a todos los que puedan asistir a unirse a nosotros en solidaridad para protestar contra TPUSA, la administración de UVU y los comisionados del condado de Utah”, agregó el escrito.
Fundador de una de las organizaciones más influyentes de la derecha estadounidense del país, Kirk se convirtió en un símbolo de la movilización de bases juveniles y un aliado estratégico muy cercano al presidente estadounidense Donald Trump y afín al movimiento MAGA (Make America Great Again).
De hecho, la Casa Blanca homenajeó a Kirk durante el inicio de la jornada, a quien calificaron como un “campeón de la libertad”.
“Hace un año, perdimos trágicamente a un patriota intrépido. Un campeón de la libertad y de nuestro país. Charlie Kirk cambió el curso de la historia estadounidense. Su coraje, convicción y amor por la patria nunca serán olvidados”, indicaron.
¿Qué arriesga Tyler Robinson por el presunto crimen de Charlie Kirk?
Tyler Robinson fue detenido un día después de la muerte de Kirk, bajo sospecha de haber disparado el tiro que impactó al activista, que a esa hora estaba frente a no menos de 500 estudiantes.
Desde ese entonces ha permanecido en prisión a la espera de su juicio, el cual fue anunciado por un juez del estado de Ohio el pasado 2 de septiembre. Lo anterior basado en que, a opinión del magistrado, la Fiscalía reunió antecedentes suficientes para inculparlo.
Robinson, por su lado, argumenta ser inocente. De hecho, en abril su defensa había presentado un informe que sostenía que no se podía concluir que la bala que mató a Kirk venía del rifle del joven de 23 años.
No obstante, meses después la Fiscalía adujo que había un proyectil con una frase grabada, que era contraria al activista, lo que hacía presumir que su asesinato había sido por “motivos políticos”.
Lo cierto es que Robinson enfrenta un total de siete cargos, entre ellos asesinato, conspiración, obstrucción de la justicia y manipulación de testigos. La Fiscalía sostiene que tiene total evidencia para pedir la pena de muerte.
Según la agencia Reuters, esto se basa en un argumento del fiscal Jeff Gray, quien sostuvo que, al disparar a la distancia, el muchacho puso en riesgo a cientos de personas en la universidad, aparte del propio conferencista. Por su lado, la defensa alega que Tyler sólo habría apuntado a Kirk en todo ese tiempo.
Lo anterior sería clave para impedir que Robinson enfrente la pena capital, en caso de ser declarado culpable. Le permitiría quedar con cadena perpetua.
Los persecutores sostienen que existen pruebas de ADN en el arma, además de mensajes que el acusado habría enviado a cercanos, donde aseguraría que: “Tuve suficiente de su odio. Hay odios que no se negocian” o “Tuve la oportunidad de acabar con Charlie Kirk y la tomé”.
La fecha de inicio del juicio deberá anunciarse en una próxima audiencia, dentro del mes de octubre.