La candidatura de la expresidenta Michelle Bachelet para convertirse en la próxima secretaria general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) entró en una de sus etapas más decisivas.
Mientras continúa recorriendo países miembros del Consejo de Seguridad en busca de apoyos, la exmandataria fue convocada al primer debate oficial entre los seis aspirantes al cargo, antes de que comiencen las votaciones informales —conocidas como straw polls— que medirán el respaldo de cada postulante al interior del organismo.
La convocatoria coincide con el cierre de una intensa gira por Medio Oriente, donde Bachelet sostuvo reuniones con autoridades de Bahréin, Qatar y Pakistán, en medio de la creciente tensión regional por el conflicto entre Estados Unidos e Irán.
Bachelet es convocada al primer debate entre los candidatos a la ONU
La presidenta de la Asamblea General de Naciones Unidas, Annalena Baerbock, notificó oficialmente a los seis candidatos que deberán participar en un debate conjunto el próximo 23 de julio en el Salón de la Asamblea General, en Nueva York.
La instancia será la primera oportunidad en que los postulantes expondrán públicamente sus propuestas y responderán preguntas de representantes de los 193 Estados miembros de la ONU.
Junto a Bachelet —cuya candidatura cuenta con el patrocinio de Brasil y México— participarán el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, Rafael Grossi (Argentina); la secretaria general de la UNCTAD, Rebeca Grynspan (Costa Rica); la expresidenta de la Asamblea General María Fernanda Espinosa (Ecuador); el expresidente de Senegal, Macky Sall; y la exministra de Relaciones Exteriores de Guyana, Carolyn Rodrigues-Birkett.
El debate antecede a una de las fases más reservadas del proceso: los straw polls o votaciones de prueba que realiza el Consejo de Seguridad para medir el nivel de respaldo que despierta cada candidatura.
Aunque sus resultados no son vinculantes, históricamente han servido para perfilar al candidato que finalmente será recomendado por el Consejo de Seguridad a la Asamblea General, que luego formaliza el nombramiento.
Gira por Medio Oriente
En paralelo al avance del proceso, Bachelet continuó su despliegue diplomático en Medio Oriente. Una de sus últimas escalas fue Bahréin, uno de los diez miembros no permanentes del Consejo de Seguridad, donde sostuvo una reunión con el canciller Abdullatif bin Rashid Alzayani.
Según informó la Cancillería de ese país, durante el encuentro la expresidenta presentó los principales ejes de su programa para llegar a la Secretaría General de Naciones Unidas.
La autoridad bareiní, por su parte, expresó sus mejores deseos para que Bachelet tenga éxito en su candidatura y destacó la importancia del rol que cumple el secretario general en la promoción de la paz, la seguridad internacional y el desarrollo mundial.
Tras la reunión, la propia exmandataria aludió al complejo escenario que atraviesa la región.
Horas después, Bachelet difundió una nueva declaración pública en la que manifestó su preocupación por la escalada del conflicto en Medio Oriente.
“Sigo con profunda preocupación la escalada de tensiones en Medio Oriente y sus consecuencias para la paz, la seguridad internacional y la vida de millones de personas”, afirmó.
“Habiendo estado en terreno en países como Bahréin, Qatar y Pakistán en momentos de máxima tensión, hago un llamado a que la diplomacia prevalezca sobre la confrontación”, sostuvo.
Finalmente, llamó a la comunidad internacional a respaldar “toda iniciativa orientada a reducir las tensiones, proteger a la población civil, respetar el derecho internacional y avanzar hacia una salida pacífica y sostenible”, agregando que “hoy más que nunca, la paz requiere liderazgo, prudencia, voluntad política y la presencia de Naciones Unidas”.