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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El exfrentista Mauricio Hernández Norambuena, conocido como el "Comandante Ramiro", fue trasladado de vuelta a la cárcel de Rancagua luego de un conflicto judicial que se extendió por varias semanas. Su abogado responsabilizó al Gobierno por la situación, señalando que el cambio al penal de Alta Seguridad carecía de justificación.

Mauricio Hernández Norambuena, conocido como el “Comandante Ramiro”, ya está de regreso en la cárcel de Rancagua. Este viernes, Gendarmería, con apoyo del GOPE de Carabineros, concretó el traslado del exfrentista desde el Recinto Especial Penitenciario de Alta Seguridad (Repas), cumpliendo la orden dictada por el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago.

El operativo puso fin a un conflicto judicial que se extendió por varias semanas. El tribunal ya había ordenado el regreso del exintegrante del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), pero Gendarmería no concretó el traslado dentro del plazo inicial de diez días e incluso presentó recursos para revertir la decisión, los que finalmente fueron declarados inadmisibles.

Ante ello, la jueza Carla Capello reiteró la orden y otorgó un nuevo plazo de cinco días. Este viernes, finalmente, la medida se hizo efectiva.

La defensa del exfrentista, responsabilizó al Gobierno por la situación que enfrentó Hernández, y aseguró que “están ensañados con él”.

“Comandante Ramiro” dejó penal de Alta Seguridad y volvió a Rancagua

Tras concretarse el traslado, el abogado de Hernández Norambuena, Mauricio Menares, aseguró que el cambio al penal de Alta Seguridad nunca tuvo una justificación real.

“Hace aproximadamente un mes, Mauricio fue trasladado desde la cárcel de Rancagua, sorpresivamente, al REPAS (…). Este traslado se realizó sin fundamento. Mauricio no cometió ninguna infracción ni cumple con el perfil para estar en este recinto y, pese a ello, había sido trasladado”, afirmó.

El defensor sostuvo que fue precisamente la acción presentada la que permitió revertir la decisión.

“Nosotros lo reclamamos en tribunales y nos dieron la razón. Se ordenó el traslado inmediato de Mauricio de regreso a Rancagua, lo que Gendarmería, por supuesto, no cumplió. De hecho, interpuso sucesivos recursos judiciales, todos declarados inadmisibles. Hoy día se operativiza el traslado de vuelta a Rancagua”, señaló.

Pero Menares fue más allá y apuntó directamente al Ejecutivo como responsable del envío del exfrentista al penal de Alta Seguridad:

“Nuestra tesis es que, derechamente, esto responde a una decisión del Gobierno del presidente Kast, expresada a través del ministro de Seguridad, Martín Arrau, quien asume y, a los pocos días, Mauricio es trasladado a este recinto penitenciario”, afirmó.

“Hay que recordar que el presidente Kast hace poco dio unas declaraciones a propósito de unos traslados en Punta Peuco, donde dijo que precisamente esos traslados los había decidido él. Entonces, parece que no es la autoridad penitenciaria la que decidía el traslado, sino que es directamente el Gobierno”, agregó.

Las diferencias entre ambos penales

Uno de los argumentos que pesó en la decisión judicial fueron las condiciones de cumplimiento de condena que enfrentaba Hernández Norambuena en el Repas.

Según detalló Menares, el régimen era considerablemente más restrictivo que el que mantenía en Rancagua.

Mientras en la cárcel rancagüina permanecía gran parte del día en el patio junto a una población penal más amplia, en Alta Seguridad solo disponía de cuatro horas fuera de la celda y compartía con seis internos.

A ello, dijo, se sumaban otras restricciones.

“Acá no hay visita conyugal. En Rancagua sí. Las visitas sociales de familiares y amigos allá son dos días de semana y un día de fin de semana; acá solo un día de fin de semana. Entonces su familia, que es de Valparaíso, no podía venir”, explicó.

El abogado también sostuvo que todos los desplazamientos al interior del recinto se realizaban engrillado y que el establecimiento no contaba con las condiciones médicas necesarias para atender las patologías que padece el exfrentista.

“Esta verdaderamente es una cárcel de castigo o de máxima seguridad para sujetos del crimen organizado moderno”, afirmó.

“Están ensañados con Mauricio”

La defensa espera que Hernández Norambuena vuelva al mismo régimen penitenciario que mantenía antes de ser trasladado. Sin embargo, Menares advirtió que estarán atentos a las condiciones en que permanecerá en Rancagua.

“Hemos constatado que están ensañados con Mauricio y cabe la posibilidad, a nuestro juicio arbitraria y contraria a derecho, de que intenten someterlo a un régimen más intenso en Rancagua del que estaba previamente”, aseguró.

Añadió que, si eso ocurre, volverán a recurrir a los tribunales.

Mauricio Hernández Norambuena, de 68 años, cumple dos condenas de 15 años por el secuestro de Cristián Edwards y su participación en el homicidio del senador Jaime Guzmán. Según su defensa, ha presentado diversos problemas de salud y actualmente debe permanecer privado de libertad hasta 2046.