La boda de Taylor Swift y Travis Kelce no solo reunió a cerca de mil invitados en el Madison Square Garden de Nueva York hace una semana, ya que la basura que quedó en los alrededores del recinto también despertó el interés de los fanáticos y terminó convertida en objetos de colección.
El artista Justin Gignac recogió basura desde el exterior del recinto durante la jornada del matrimonio y la distribuyó en 50 pequeños cubos transparentes, como parte de su proyecto NYC Garbage.
Cada pieza costó 25 dólares, poco más de 23 mil pesos chilenos, y la colección completa encontró compradores en menos de 24 horas.
Venta de basura de la boda de Taylor Swift
Gignac lanzó la venta el 8 de julio mediante un video en TikTok, donde presentó los cubos como una forma de acercarse al evento para quienes no consiguieron una invitación.
“Recogida al borde de una historia de amor a las afueras del Madison Square Garden, tan cerca del gran día de Taylor y Travis como se podía estar sin una invitación”, escribió el artista en la publicación.
El registro superó las 800 mil reproducciones en pocas horas y captó rápidamente la atención de los Swifties, como se conoce a los seguidores de la cantante.
El contenido de la basura
Los cubos contenían pequeños residuos urbanos encontrados cerca del recinto. Gignac los recogió, ordenó y empaquetó en recipientes de bolsillo, siguiendo el concepto que impulsa desde hace años con su colección de basura de Nueva York.
“Pensé que los Swifties nunca querrían separarse de la basura de la boda, así que pueden llevarla a donde quieran”, explicó el artista a la BBC.
Entre lo que contenían los cubos podían encontrar audífonos, colillas de cigarro, tapas de botellas de agua, dulces, cintas de preocaución de la policía o bombillas, entre otras cosas que recolectó en las afueras del Madison Square Garden.
La curiosa venta aprovechó el hermetismo que rodeó la ceremonia. Swift y Kelce celebraron su matrimonio dentro del Madison Square Garden, mientras las calles cercanas permanecieron cerradas y pocas imágenes del interior llegaron a los medios.
La pareja confirmó el enlace mediante un mensaje en las marquesinas del recinto, donde apareció la frase “JusT&T Married”, un juego de palabras con las iniciales de ambos.
Aunque la cantante y el jugador de fútbol americano no revelaron cuánto gastaron, especialistas del sector estimaron que la celebración pudo costar entre 20 y 25 millones de dólares. Sin embargo, para algunos fanáticos bastaron 25 dólares para quedarse con un inesperado recuerdo de una de las bodas más comentadas del año.