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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La familia de Mauricio Hernández Norambuena rechaza su traslado a la cárcel de alta seguridad Repas en Santiago por considerarlo una venganza política. Gendarmería argumentó medidas de seguridad, pero la familia afirma que no hay fundamentos y denuncia las malas condiciones en las que se realizó el traslado, sin permitirle llevar sus pertenencias ni medicamentos.

La familia de Mauricio Hernández Norambuena emitió una declaración pública para oponerse al cambio de cárcel que sufrió mientras cumple su condena por el asesinato de Jaime Guzmán y el secuestro de Cristián Edwards. El grupo señaló que se trata de una venganza e hizo responsable al presidente José Antonio Kast y al ministro Martín Arrau por “la salud y vida de nuestro hermano”.

El traslado se realizó el pasado miércoles, cuando personal de Gendarmería tomó a Hernández desde la Cárcel de Rancagua y lo movió hasta el Recinto Especial Penitenciario de Alta Seguridad (Repas) de Santiago.

La institución carcelaria justificó la decisión señalando que “se trata de una gestión técnica y normativa, que responde a medidas de seguridad penitenciaria por tratarse de un interno de alta connotación pública, por lo que su perfil criminógeno hizo recomendable su traslado al recinto penitenciario de alta seguridad”.

Traslado “con lo puesto”

Mediante una declaración, la familia del exmiembro del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) rechazó la determinación, señalando que se tomó sin fundamentos.

“Pese a encontrarnos ad portas del invierno, no se le permitió llevar mayores enseres y vestimentas, ni siquiera sus medicamentos, realizando el traslado con lo puesto”, señalaron.

Además, indicaron que “somos enfáticos en señalar que estamos en contra del traslado de Mauricio, pues constituye un endurecimiento y un retroceso en sus condiciones penitenciarias, sometiéndolo, sin fundamentos y desconociendo su calidad de adulto mayor y patologías padecidas, a un régimen excepcional y especial de castigo”.

Junto con ello, indicaron que en la nueva cárcel “es allanado todos los días. No hay médico. Solo hay una visita social por semana. No hay visita conyugal. No se le ha permitido continuar sus tratamientos psicológicos y de terapia neural”.

“Una venganza y revancha”

La familia también dijo que el exfrentista “no ha cometido faltas ni se encuentra dentro del perfil para el que se ha previsto dicha cárcel”, por lo que estiman que todo es una venganza.

“El móvil de este traslado es político, siendo una venganza y revancha de la extrema derecha en contra de Mauricio. El presidente Kast lo dejó claro, en forma pública, hace algunos días: es él, directamente, quien ha decidido los traslados de presos. Resulta irrisorio que, mientras a los violadores de derechos humanos se les vuelve a habilitar un centro penitenciario ad hoc, plagado de privilegios, Mauricio sea sometido a las peores condiciones posibles”, indicaron.

Por último, indicaron que “hacemos responsable al presidente Kast y al ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, de la salud y vida de nuestro hermano”; y agradecieron la preocupación por la salud de Hernández Norambuena.

Mira la declaración: