La carrera por convertirse en el próximo secretario general del Senado entró en tierra derecha. A partir de esta semana, la Comisión de Régimen Interior debería comenzar las entrevistas con los postulantes al cargo que quedó vacante tras la polémica salida del exfiscal regional metropolitano sur, Raúl Guzmán, quien incluso decidió repostularse en medio de un proceso marcado por las dudas internas respecto de la autonomía, modernización y perfil técnico que debe tener quien asuma una de las posiciones más influyentes de la Cámara Alta.
El proceso, considerado estratégico dentro del funcionamiento legislativo, no solo definirá al jefe superior del servicio y ministro de fe del Senado, sino también a quien estará a cargo de conducir el engranaje técnico, administrativo y legislativo de la corporación. La definición, además, requerirá de un amplio consenso político: el futuro secretario necesitará el respaldo de dos tercios de los senadores en ejercicio, es decir, 34 votos en la Sala.
En la nómina de aspirantes figuran nombres con trayectorias políticas, técnicas y administrativas muy distintas. Entre ellos aparece la exministra secretaria general de la Presidencia, Macarena Lobos, abogada sin militancia política y con experiencia en la tramitación legislativa desde el Ejecutivo. También compiten funcionarios de carrera de la propia corporación, como el secretario de la Comisión de Educación del Senado, Francisco Vives, y la secretaria de la Comisión de Trabajo, Pilar Silva, según La Tercera.
A ellos se suma el prosecretario de la Cámara de Diputadas y Diputados, Luis Rojas, identificado en el Congreso como un cercano al actual secretario de la Cámara Baja, Miguel Landeros, uno de los funcionarios más influyentes del Poder Legislativo.
La diversidad de perfiles refleja también la tensión de fondo que atraviesa el concurso: si el Senado optará por una figura eminentemente técnica y nacida de la carrera funcionaria o por un nombre con experiencia política y redes transversales.
La sombra de Guzmán en carrera por secretaría del Senado
El contexto pesa. La salida de Guzmán dejó heridas internas luego de que el entonces presidente del Senado, Manuel José Ossandón, moviera fichas de última hora para concretar su salida, en medio de cuestionamientos al clima laboral y a la conducción administrativa de la corporación.
En ese escenario, el senador Karim Bianchi planteó que la definición debe estar marcada por criterios técnicos y alejada de disputas partidarias. El parlamentario sostuvo que el proceso fue encargado a una entidad externa por parte de la Comisión de Régimen Interior y recalcó que el futuro secretario “debiese estar alejado de las posibles visiones políticas” para dar garantías de imparcialidad a todos los senadores.
Bianchi también enfatizó que el cargo requiere una experiencia altamente especializada en derecho parlamentario y una reputación “intachable”, considerando que las bases exigen más de ocho años de experiencia legislativa y ausencia de condenas judiciales.
“El nombre va a requerir ser transversal, técnico y preparado para tan importante labor”, afirmó, junto con advertir que el Senado necesita recuperar “un clima de confianza” tras la administración anterior.
El senador agregó además que la corporación enfrenta desafíos de modernización relevantes. “Hoy día, respecto de la Cámara de Diputados, nosotros tenemos bastantes temas técnicos diferentes (…) y funciones que debiesen modernizarse”, señaló, apuntando a la necesidad de un Senado “más moderno, más cercano” y con mejores estándares tecnológicos y administrativos.
Senador Ibáñez le quita el piso a exministra Lobos
Desde la oposición, el senador Diego Ibáñez también fijó posiciones respecto del perfil que debería imponerse. El parlamentario del Frente Amplio dijo esperar que todos los cargos del Senado se definan mediante concurso público y remarcó que la futura autoridad debe estar “exenta de cualquier tipo de conflicto de interés”.
Ibáñez, además, cuestionó que el cargo pueda ser ocupado por figuras con pasado político visible, señalando que el rol del secretario del Senado “tiene que ser imparcial” y “neutral”.
En esa línea, evitó respaldar a Lobos, afirmando que las mayores garantías provienen de funcionarios “que han estado durante décadas participando de los espacios públicos vía carrera funcionaria, no vía carrera política”.
La modernización que esperan los senadores
El senador Pedro Araya también destacó que la elección se está realizando mediante concurso público y con apoyo de una consultora externa.
El parlamentario valoró que el mecanismo permite la participación tanto de funcionarios internos como de postulantes externos. En esa línea, sostuvo que ahora esperan conocer la primera evaluación realizada por la entidad externa para determinar cuáles son los nombres que avanzarán a las siguientes etapas del proceso.
Araya recalcó además que el criterio central será escoger a una persona “que tenga las capacidades suficientes para la conducción de la Secretaría General del Senado”, poniendo énfasis en la necesidad de impulsar un proceso de modernización dentro de la corporación.
Según añadió, el próximo secretario o secretaria deberá ser capaz de mejorar los procesos internos del Senado, fortalecer la relación con los trabajadores y optimizar el trabajo legislativo, en medio de las presiones internas por recuperar la confianza y dar mayor eficiencia al funcionamiento administrativo de la Cámara Alta.
El calendario del proceso considera —en principio— que entre el 25 y el 29 de mayo se realicen las entrevistas de los candidatos ante la Comisión de Régimen Interior. Sin embargo, las fechas podrían sufrir modificaciones debido a la disponibilidad de los senadores, considerando que esta es semana regional, donde los legisladores se trasladan a sus circunscripciones.
Posteriormente, la instancia debería resolver la propuesta definitiva el 2 de junio, para luego someter el nombre a votación de la Sala del Senado al día siguiente. De todas maneras, las bases del concurso establecen que los plazos “podrán ser modificados por razones relacionadas con el óptimo desarrollo del proceso”, cambios que deberán ser informados a través del sitio oficial de la corporación.