A un mes de haber asumido la presidencia, el presidente José Antonio Kast encabezó este lunes su segundo Consejo de Gabinete en La Moneda, en medio de un escenario complejo marcado por una creciente desaprobación ciudadana y el impacto de sus primeras medidas económicas.
El encuentro se da tras lo que algunos consideran el término de la denominada “luna de miel” del Gobierno, que intenta ordenar prioridades en un escenario político adverso, donde la seguridad se instala como eje central del discurso, y a dos días de su primera cadena nacional.
Con cifras de aprobación en retroceso y una agenda económica bajo cuestionamiento, el Ejecutivo apuesta a reforzar el control del orden público y acelerar proyectos sensibles, especialmente en el ámbito educativo, mientras intenta recomponer su respaldo en la opinión pública.
Kast refuerza agenda de seguridad tras agresión a ministra
En sus palabras iniciales, el jefe de Estado puso el foco en la agresión sufrida por la ministra de Ciencias, Ximena Lincolao, utilizando el episodio como eje para reforzar su mensaje en materia de orden público.
“Llevamos casi un poco más de un mes y quiero agradecerle a cada uno el trabajo que han realizado, que ha sido intenso y ha ido marcando un estilo de trabajo que queremos mantener en el tiempo”, comenzó señalando.
Luego, abordó directamente el episodio vivido por Lincolao en Los Ríos:
“No puedo partir sin antes mencionar la situación que vivió la ministra (…) Te quiero agradecer tu fortaleza, tu actitud frente a una situación muy compleja (…) Esto no puede quedar impune”, dijo.
En esa línea, Kast endureció su tono frente a hechos de violencia recientes, advirtiendo que “no podemos permitir el relativismo” y llamando a una postura transversal: “Lo que necesitamos es que todas las personas, todas las fuerzas políticas, tengan una sola forma de actuar frente a una violencia extrema”.
El mandatario también afirmó que el último mes ha estado marcado por “hitos de violencia muy fuertes”, incluyendo el asesinato de un carabinero y de una inspectora en un establecimiento educacional. En ese contexto, el Presidente destacó que estos episodios han acelerado la tramitación de iniciativas legislativas, particularmente en el ámbito educativo.
“Esto nos obligó a poner en discusión y darle una urgencia especial a un proyecto de ley que vela por la seguridad y por las escuelas protegidas”, indicó, agregando que el Gobierno ha avanzado en el fortalecimiento de las policías y en la planificación de medidas para evitar la impunidad.
Más adelante, insistió en la necesidad de medidas concretas en los establecimientos educacionales, incluyendo debates como el control de identidad y revisión de mochilas.
“La ciudadanía respalda plenamente todo lo que son las acciones que conlleven seguridad para los niños”, sostuvo.
Lincolao: “Sin orden no se puede trabajar bien”
Tras la intervención presidencial, la ministra Ximena Lincolao tomó la palabra, poniendo énfasis en la agenda de su cartera y en la necesidad de fortalecer el ecosistema de innovación en el país.
En esa línea, planteó que “sin orden no se puede trabajar bien”, vinculando la discusión sobre seguridad con el desarrollo del país.