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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Nuevo estudio internacional confirma que vivimos en la "sociedad del cansancio" de Byung-Chul Han, con jóvenes atrapados en autoexigencia y agotamiento. Perfeccionismo ha aumentado en última década, según Psychological Bulletin. Redes sociales no son principal causa, sino cambios culturales. Autoexigencia crece con desigualdad económica.

La publicación de un nuevo estudio internacional, que analizó miles de datos desde 1989, entregó evidencia científica de que las personas ya son parte de la “sociedad del cansancio”, una reflexión filosófica creada hace más de 15 años.

La tesis, ahora confirmada, nació del filósofo surcoreano Byung-Chul Han, que estableció la idea de que las nuevas generaciones viven atrapadas en una cultura de autoexigencia permanente, perfeccionismo y agotamiento psicológico.

Byung-Chul advirtió en el 2010 que las sociedades contemporáneas practican la autoexplotación impuesta por ellos mismos ante la presión de rendir y producir más, fracasando menos.

Vivimos en la “sociedad del cansancio”

La investigación, publicada en el Psychological Bulletin de la Asociación Estadounidense de Psicología, concluye que el perfeccionismo entre los jóvenes ha aumentado de manera sostenida durante los últimos 35 años.

El trabajo analizó datos de más de 82 mil estudiantes universitarios de Estados Unidos, Canadá y Reino Unido, recopilados en 307 estudios realizados entre 1989 y 2024.

Los investigadores detectaron un incremento significativo en lo que denominan “preocupaciones perfeccionistas”; es decir, miedo al fracaso, ansiedad por equivocarse, sensación constante de ser evaluados y dudas permanentes sobre el propio desempeño.

De hecho, el estudio concluye que estos rasgos crecieron con especial fuerza desde comienzos de los años 2000.

No culpen a las redes sociales

Thomas Curran, académico de la London School of Economics y autor principal del estudio, advirtió en conversación con la entidad de psicología, donde explicó que, “el perfeccionismo se asocia con un aumento de la depresión y la ansiedad”.

Uno de los aspectos más llamativos del trabajo es que relativiza la idea de que las redes sociales sean la causa principal de la crisis de salud mental juvenil.

Según los autores, el aumento del perfeccionismo comenzó antes de la expansión digital y responde a cambios culturales más profundos relacionados con el individualismo, la competencia, la presión por destacar y factores económicos.

Mientras más pobres, mayor auotexigencia

Resulta que también se concluyó que, a menor crecimiento económico y mayor desigualdad, más altos son los niveles de autoexigencia y miedo al fracaso entre los jóvenes. Cuando las oportunidades disminuyen, muchos intentan compensarlo esforzándose aún más, aunque eso implique vivir bajo estrés constante, explicaron.

El estudio incluso menciona explícitamente las ideas de Byung-Chul Han y su concepto de “sociedad del rendimiento”, donde las personas terminan convirtiéndose en “empresarios de sí mismos”, obligados a optimizar cada aspecto de sus vidas.

“Se ha culpado mucho a los teléfonos y las redes sociales, pero el aumento del perfeccionismo es anterior a estas. Este estudio sugiere que hay algo más profundo en juego”, fue parte del análisis.

Finalmente, advirtieron que, dados los vínculos “considerables y estables del perfeccionismo con la psicopatología” y los niveles crecientes, “exigen una atención urgente por parte de educadores, profesionales de la salud mental y responsables políticos por igual”.