El fútbol americano universitario estadounidense se encuentra atravesando un duro golpe tras la muerte de Deontavis Cooper, joven promesa de 17 años.
El prospecto falleció el pasado fin de semana en un grave accidente automovilístico ocurrido en Florida, y en el que dos amigos del joven quedaron en estado de gravedad.
De acuerdo con medios locales como WCTV, el deportista viajaba en un sedán que sufrió un violento accidente en el condado de Leon durante la noche del sábado. El vehículo se salió de la carretera poco antes de las 23:00 horas, impactó una alcantarilla y salió proyectado antes de chocar contra un poste telefónico y volcar.
Producto de la fuerza del impacto, Cooper salió expulsado desde el asiento trasero y murió en el lugar. Otros dos jóvenes de 18 años que viajaban en el automóvil resultaron gravemente heridos y permanecen en estado crítico.
El adolescente destacaba como ofensivo en la escuela secundaria Thomas County Central High School, en Georgia, y estaba próximo a iniciar su etapa universitaria en Tulane University, donde continuaría su carrera deportiva.
Durante su paso por Thomas County Central conquistó dos títulos estatales y llamó la atención de varios programas universitarios importantes. De hecho, además de Tulane, también recibió ofertas de instituciones como South Alabama, Cincinnati, UCF, Arkansas State y East Carolina.
La noticia generó múltiples reacciones en el ambiente deportivo escolar y universitario. El entrenador principal de Thomas County Central, Justin Rogers, lo recordó como un joven querido por todos y capaz de “iluminar una habitación con su sonrisa”.
“No hay palabras para describir el dolor que sentimos hoy”, escribió el técnico en redes sociales. “Amaba a las personas y siempre trataba a los demás con amabilidad”, agregó.
Desde Tulane University también lamentaron profundamente la muerte del jugador, destacando su dedicación, ética de trabajo y carisma.
“Estaba destinado a dejar una huella significativa tanto dentro como fuera del campo”, señaló el programa de fútbol americano de la universidad en un comunicado.
La repentina muerte de Cooper generó conmoción entre compañeros, entrenadores y cercanos, especialmente porque el jugador estaba a pocos días de comenzar una nueva etapa en el deporte universitario estadounidense.