La oposición se articuló para exigir explicaciones al gobierno por la salida del superintendente de Educación Superior, José Miguel Salazar, justo cuando se afinaban sanciones por el caso de la Universidad San Sebastián.
Desde la Democracia Cristiana hasta el Partido Comunista, el bloque se alineó en cuestionar el timing de la decisión y anunció acciones para esclarecer lo ocurrido.
Oposición se articula por la salida del superintendente de Educación
Con una oposición que comienza a alinearse frente al nuevo gobierno, el caso de la Universidad San Sebastián se convirtió en uno de los primeros puntos de articulación del bloque para cuestionar a la administración de José Antonio Kast.
Esto, luego de que el Ejecutivo solicitara la renuncia del superintendente de Educación Superior, José Miguel Salazar, a quien se le pidió dejar el cargo de manera inmediata, en una decisión que el gobierno atribuye a “pérdida de confianza”.
La salida se produce, además, un día después de que se conocieran las conclusiones de la investigación contra la Universidad San Sebastián, que apunta a pagos de altos sueldos y contrataciones fuera de norma, en un caso que involucra a figuras como Marcela Cubillos, Arturo Squella y el exfiscal Manuel Guerra.
La Superintendencia se encontraba ad portas de definir eventuales sanciones, lo que encendió las alertas en la oposición.
Cuestionan decisión política en medio de investigación contra USS
La diputada del Frente Amplio, Emilia Schneider, cuestionó el momento en que se solicita la salida de la autoridad y anunció que ofició a la Superintendencia para que entregue detalles sobre la formulación de cargos y los hechos investigados:
“Da para pensar que es para echar tierra sobre una investigación que afecta a su sector”, dijo la parlamentaria.
Desde la Democracia Cristiana, el integrante de la Comisión de Educación, Héctor Barría, apuntó a las consecuencias políticas de la decisión:
“Mancha el inicio de este gobierno y esperamos que se corrija… Partió mal. No van a tener un apoyo en el parlamento”, adviritó Barría.
A esas críticas se sumó también el Partido Socialista. Su presidenta, la senadora Paulina Vodanovic, calificó la salida como una decisión política y cuestionó su timing.
Mientras que desde el oficialismo, el diputado del Partido Republicano, Luis Fernando Sánchez, defendió la medida:
“Que vengan a exigir explicaciones por esas decisiones de orden solo demuestra el descaro de la izquierda en este país. Hoy, el nuevo gobierno está poniendo orden y cuenta con todo nuestro respaldo para seguir en esa dirección”, dijo Sánchez.
Desde el Ministerio de Educación, en tanto, defendieron la decisión y señalaron que responde al proceso de instalación del nuevo gobierno, donde —tras evaluar distintas jefaturas— se optó por solicitar la renuncia para nombrar a una nueva autoridad.
Una explicación que no logra cerrar la polémica, que sigue escalando en el plano político y mantiene este caso en el centro del debate.