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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El Ministerio de Desarrollo Social presentó los resultados de la Encuesta Longitudinal de Primera Infancia (ELPI) 2024, un estudio que siguió por 14 años a más de diez mil niños en Chile. Destaca que una de cada tres adolescentes mujeres tiene síntomas de depresión o ansiedad, mientras que el uso de tecnologías y el cyberbullying también son preocupantes.

El ministerio de Desarrollo Social, presentó los primeros resultados de la Encuesta Longitudinal de Primera Infancia (ELPI) 2024, un estudio que por 14 años siguió la trayectoria de más de diez mil niñas, niños y adolescentes en Chile.

La medición —realizada entre 2010 y 2024— cierra su primer ciclo completo de seguimiento a los mismos niños durante ese periodo y entrega un panorama detallado sobre bienestar, salud mental, uso de tecnologías y brechas de desarrollo infantil en el país.

Uno de los hallazgos más críticos apunta a la salud mental, especialmente de adolescentes mujeres.

Salud mental y bienestar: la alerta principal del ELPI

La Encuesta Longitudinal de Primera Infancia (ELPI) es un estudio poblacional de carácter longitudinal sobre desarrollo infantil en Chile, que ha recolectado, durante los últimos 14 años, información a partir de una muestra de niños, niñas y sus responsables principales, en distintos momentos del tiempo.

Según los resultados de la ELPI dados a conocer este martes, una de cada tres adolescentes mujeres (33,9%) presenta síntomas de depresión o ansiedad moderados o severos. Entre los adolescentes hombres, la cifra llega a 19,5%, lo que revela una brecha significativa y sostenida en el tiempo.

La diferencia también se observa en la percepción de bienestar: las adolescentes declaran un nivel de satisfacción personal promedio de 4,8 puntos en una escala de 1 a 7, frente a 5,4 puntos reportados por los hombres.

La ELPI comenzó en 2010 con una muestra de 15.175 niños de 0 a 4 años. En 2012 se realizó la segunda ronda, que siguió a ese grupo e incorporó a 3.135 niños de 0 a 2 años. La tercera ronda, entre 2017 y 2018, añadió 4.935 niños de 0 a 5 años. Finalmente, en 2024 se efectuó la cuarta ronda, que logró entrevistar a 10.003 adolescentes del panel original, hoy de entre 14 y 18 años, completando 14 años de seguimiento continuo.

Exposición digital y cyberbullying

El estudio confirma además que el entorno digital es hoy una parte central de la vida cotidiana de los niños y adolescentes. El 54% usa redes sociales más de tres horas al día, mientras que el 42,7% reconoce mirar el celular o la tablet todos los días después de acostarse.

La experiencia negativa en línea también es significativa: el 15,1% ha sufrido cyberbullying en los últimos 12 meses. Las mujeres vuelven a aparecer con mayor vulnerabilidad, con 16,9%, frente al 13,3% en los hombres.

Brechas socioeconómicas que persisten desde la primera infancia

El estudio reveló además que las desigualdades en el desarrollo del vocabulario se mantienen prácticamente sin variación tras 14 años de seguimiento.

En 2010, cuando los niños tenían entre 0 y 4 años, el 34,1% del quintil más bajo obtenía resultados sobre el promedio, frente a 56,4% del quintil más alto.

En la adolescencia, esas cifras aumentan, pero la distancia persiste: 61,1% versus 82,7%, respectivamente.

La tendencia por sexo también cambia con el tiempo. En la primera infancia las niñas presentaban una leve ventaja, pero entre los 14 y 18 años los hombres superan a las mujeres en la prueba de vocabulario.

La ministra de Desarrollo Social, Javiera Toro, destacó el valor del estudio:

“Estos datos nos permiten hacer políticas públicas con evidencia. Chile es un país que ha puesto en el centro la protección de la niñez y la adolescencia, que tiene en implementación la Ley de Garantías de los derechos de la niñez, y es fundamental poder hacer políticas públicas no desde donde imaginamos los adultos, sino donde se identifican las principales necesidades de ellos mismos”. Agregó que ya se trabaja en nuevos instrumentos para futuras mediciones.

La subsecretaria de la Niñez, Verónica Silva, subrayó que este es el ciclo de seguimiento más largo realizado en el país:

“Primera vez que se tiene un ciclo tan largo de medición de los mismos niños en el tiempo. Esto permite ver qué es lo que ha funcionado y da buenas pistas para un nuevo instrumento para medir bienestar desde un punto de vista más integral. El contexto que han vivido desde 2010 a la actualidad ha sido muy cambiante y los resultados son elementos importantes”, cerró.