Como autor del delito de homicidio simple fue condenado Javier Oñate Neculman, esto tras una investigación partió como un hecho vinculado a violencia rural, por un llamado que alertaba que integrantes de una comunidad habían defendido su iglesia evangélica de un ataque incendiario de sujetos de otra comunidad vecina y que en la acción había resultado muerto uno de agresores, identificado como Walter Rain Blanco.

En el juicio el fiscal Jorge Granada acreditó que el crimen se enmarcó en un contexto de rencillas familiares anteriores, y que la denuncia del supuesto ataque incendiario había sido un elemento distractor.

Javier Oñate Neculman, quien portaba un machete, inició una pelea con Walter Raín, quien a su vez llevaba una chueca. Al verse en desventaja la víctima empezó a retroceder por el camino público en dirección al sector Malalhue. En un trayecto de cerca de 500 metros el imputado lo lesionó con el arma cortante en distintas partes del cuerpo, lo golpeó en la cabeza con un elemento contundente y mientras permanecía inconsciente lo siguió agrediendo con el machete hasta causarle la muerte.

La sentencia señala que el condenado deberá cumplir de manera efectiva la pena de 10 años y un día de presidio, la que se le contará desde el 20 de noviembre de 2018, fecha desde la cual se encuentra ininterrumpidamente privado de libertad por esta causa, detenido y sujeto a prisión preventiva.