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Jueves 27 febrero de 2020 | Publicado a las 03:34 · Actualizado a las 16:06
Historias de Dichato: cuatro voces de resiliencia que se hacen o√≠r a 10 a√Īos de la tragedia
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“Uno siempre tiene miedo por el hecho de vivir cerca del mar”. Frases de este tipo han ido construyendo un entramado de historias que ponen rostro a la devastaci√≥n del terremoto y tsunami que afect√≥ a nuestro pa√≠s el 27 de febrero de 2010.

Las declaraciones como esa incrementan seg√ļn d√≥nde se ponga la lupa, y m√°s a√ļn cuando se trata de la regi√≥n del B√≠o B√≠o.

En la localidad de Dichato, en Tomé, lo que no derrumbó el terremoto, terminó desapareciendo con las olas que inundaron las calles, convirtiéndola en una de las caras de la tragedia.

Al cabo de unos minutos y cuando la tierra dejó de remecerse con intensidad, el mar ingresó con fuerza en el radio céntrico dichatino, haciéndose paso por las calles y viviendas, así como también por un estero que recorre la localidad.

Los propios vecinos relatan que las olas alcanzaron una altura de al menos dos metros y que el estruendo del arrastre de escombros anunció su llegada entre la oscuridad. He aquí sus testimonios.

Un ruido feroz

Rosa Riquelme naci√≥ y creci√≥ en Dichato, por lo tanto, puede dar fe de los cambios que ha tenido el lugar en los √ļltimos a√Īos. Seg√ļn cont√≥ a BioBioChile, el 27F fue la oportunidad en que vivi√≥ un terremoto y tsunami por primera vez.

En su relato, mencionó que en los primeros minutos del sismo, ella y sus hijas no podían mantenerse de pie debido a la intensidad, por lo que una vez que se detuvo, salieron del domicilio a través de una ventana.

Una vez fuera, una de sus hijas le dijo que deb√≠an volver a entrar para vestirse y evacuar. “Mi hija me dijo ‘anda vestirte porque despu√©s viene algo m√°s”.

Por ello, luego de abrigarse, se dirigieron hacia la parte alta de Dichato para as√≠ resguardarse de otra eventualidad. “Arrancamos para el cerro y cuando camin√°bamos y temblaba, se abr√≠a la tierra. Ah√≠ estuvimos toda la noche y nunca terminaba, nunca llegaba el d√≠a”.

Mientras esperaban que amaneciera, oyeron a Carabineros anunciando que era seguro volver al centro, ya que la alerta de tsunami había sido suspendida. No obstante, ellas optaron por quedarse en ese lugar por temor a una salida de mar.

“Como a las 4:30 comenzaron los ruidos, las quebrazones de casas, la madera que se quebraba y un ruido tan feroz, se recogi√≥ el mar y vino una ola que se llev√≥ todo. Dichato qued√≥ tapado en agua”, sostuvo Rosa.

Cuando el sol iluminó la costa y el mar calmó su ira, los vecinos pudieron volver a sus casas y evidenciar los efectos.

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Cuando llegó el día vimos el destrozo tremendo, fue impactante, fue penoso porque nunca había visto mi pueblo destruido, fue una pena grande.
- Rosa Riquelme

Tras la tragedia, indic√≥ que no pas√≥ mayores necesidades, debido a que el jefe que ten√≠a en ese entonces, se preocup√≥ de proveer alimentos a sus trabajadores. Adem√°s, afirm√≥ que mientras esperaba por la soluci√≥n habitacional, unos profesores chillanejos le prestaron una caba√Īa, donde vivi√≥ por al menos 9 meses.

Con el paso de al menos dos a√Īos, obtuvieron sus viviendas definitivas. Sin embargo, seg√ļn cont√≥, el agua se filtraba a trav√©s de las paredes y las reparaciones que iban a hacer “lo dejaban peor”. Por ello los afectados optaron por hacer mejoras por cuenta propia y que tuvieran resultados efectivos.

A 10 a√Īos de lo ocurrido, y a trav√©s del embellecimiento, Dichato se puso de pie y hoy recibe gran afluencia de visitantes, algo por lo que Rosa se mostr√≥ muy agradecida. No obstante, asegur√≥ que algunas cosas empeoraron.

“La gente en Dichato cambi√≥ mucho, en lugar de ser m√°s humildes est√°n m√°s altaneros, ya no es esa gente solidaria que hab√≠a antes, √©ramos todos iguales. Eso fue lo mas triste del tsunami”, dijo.

Rosa Riquelme | Nicolás Díaz (BBCL)
Rosa Riquelme | Nicolás Díaz (BBCL)

“Uno siempre tiene miedo”

Cuando no trabaja en su carro de comida r√°pida, Elizabeth Rubio vende pescados y mariscos. Se trata de una labor en la que se ha desempe√Īado desde hace m√°s de 10 a√Īos y, pese a la experiencia, no pens√≥ que el propio mar, que le da el sustento para su familia, la dejar√≠a de brazos cruzados.

Por esos d√≠as, un hermano de Elizabeth se encontraba de visita para aprovechar el verano, por lo que durante su estad√≠a, era habitual que se quedaran compartiendo en la noche. La madrugada del 27 de febrero no fue distinto. Seg√ļn indic√≥, en los momentos previos al terremoto, jugaban a las cartas hasta que empez√≥ el movimiento.

“Yo nunca hab√≠a vivido un terremoto y me dio miedo, mi hija estaba en la disco y yo no sab√≠a qu√© pasaba con ella, me dio p√°nico, no sab√≠a hasta d√≥nde iba a llegar el agua”, se√Īal√≥.

Una vez que el remez√≥n lleg√≥ a su fin, se vistieron para arrancar hacia un lugar seguro. Incluso, relat√≥ que su esposo fue hasta la playa para observar el mar y volvi√≥ con una respuesta afirmativa para proceder. “Tuve miedo porque como soy gordita, me daba miedo de correr, iba a llegar el agua y no iba a alcanzar a correr, me dio susto”.

Al igual que Rosa, Elizabeth tampoco pudo ver el mar adentr√°ndose por Dichato, pero s√≠ pudo escucharlo. Seg√ļn coment√≥, el ruido que provoc√≥ al arrastrar los escombros fue lo suficientemente grande como para o√≠rlo a la distancia.

Flickr | Víctor Lamas
Flickr | Víctor Lamas

Luego que todo volvió a la calma, Rubio dijo que su esposo y sus hijos volvieron al centro, no obstante, ella recién pudo hacerlo dos meses después.

“Mi marido baj√≥ con mis hijos, yo baj√© a los dos meses. Ten√≠a p√°nico que se volviera a salir el mar, cuando pensaba en bajar, pensaba que se iba a salir el mar. Supe de lo que pas√≥ por lo que me cont√≥ mi esposo”, asegur√≥.

El mar destruy√≥ todo lo que ten√≠an, pero con el paso del tiempo pudieron reparar su casa. Ahora, a una d√©cada de la tragedia afirma que, en ocasiones, a√ļn tiene miedo debido a que la vivienda se encuentra a cuatro cuadras de la playa.

“Aunque hayan hecho adelantos para que el mar no golpee tan fuerte como golpe√≥ para el 2010, igual uno siempre tiene miedo por el hecho de vivir cerca del mar. Es m√°s f√°cil que llegue el mar aqu√≠ que all√° arriba”.

Sin casas, caba√Īas ni comercio

“Fue algo muy tr√°gico, porque no se sab√≠a lo que estaba pasando. Nosotros evitamos mirar atr√°s porque nos devuelve la tristeza”, afirm√≥ Cristal Ortega, presidenta de la C√°mara de Turismo y Comercio de Dichato al recordar los hechos ocurridos a las 03:34 horas del s√°bado 27 de febrero de 2010.

El terremoto 8,8 y el posterior tsunami se llev√≥ todo por delante en la zona costera de Tom√©, menos la capacidad de sus vecinos de organizarse y levantarse. Un ejemplo de ello, es que a 10 a√Īos de la emergencia, la localidad es una de las zonas tur√≠sticas m√°s importantes de la regi√≥n del B√≠o B√≠o.

El recorrido para lograr lo anterior no fue f√°cil y es que muchos quedaron totalmente despose√≠dos luego que el mar arrasara con casas, caba√Īas, locales y ahorros.

“En la √©poca que ocurri√≥ el terremoto muchas de las personas mayores que ten√≠an locales comerciales en la zona ten√≠an la tradici√≥n de guardar su dinero bajo el colch√≥n. Ellos lo perdieron todo, incluidas las ganancias de la temporada de verano”, afirm√≥ la dirigente.

Flickr | Víctor Lamas
Flickr | Víctor Lamas

A la deriva tambi√©n quedaron los trabajadores de un supermercado que hab√≠a sido inaugurado semanas previas a la cat√°strofe y los due√Īos de las caba√Īas.

Por las características propias del sector, Dichato se sustenta -en su mayoría- de la actividad turística por lo que su afectación fue total. A los negocios destruidos se sumó el miedo de los turistas a visitar la zona, elementos que propiciaban un futuro incierto y desolador para sus habitantes.

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“Las personas mayores que ten√≠an locales comerciales en la zona ten√≠an la tradici√≥n de guardar su dinero bajo el colch√≥n. Ellos lo perdieron todo”
- Cristal Ortega, presidenta de la C√°mara de Turismo y Comercio de Dichato

Sin embargo, el denominado Mall de Dichato vino a revertir la situación, abriendo una oferta laboral a quienes la perdieron tras el movimiento. Avances que se consolidaron con el festival Viva Dichato.

Seg√ļn Cristal Ortega, el apoyo de las autoridades de turno fue determinante, ya que “m√°s de mil personas emprendieron y hoy pueden decir que est√°n bien, que tienen una nueva imagen que mostrar”.

“S√≥lo latas y escombros”

Eran las 3:15 horas, cuando Antonio Alomar cerró su restaurante, entonces emplazado en Pedro Aguirre Cerda, para regresar a su casa en el balneario.

“No pasaron ni 15 minutos desde que me qued√© dormido, cuando mi hijo me despert√≥ porque estaba temblando”.

Con las luces apagadas, reunió a su familia -sus cuatro hijos, esposa y padres- se subieron al vehículo y se fueron a la población Villa Fresia, ubicada en la parte alta de la zona.

Ah√≠ se mantuvo por dos d√≠as, hasta que baj√≥ y pudo ver los efectos de la emergencia. “Post terremoto la gente no encontraba nada, s√≥lo latas y escombros. Era impactante”, precis√≥ quien fue presidente de la C√°mara de Comercio.

Frickr | Independiente
Frickr | Independiente

Sin su restaurante y casa, Alomar debió alojar donde un familiar, para luego, con el poco dinero que tenía, empezar a buscar arriendos.

Junto a él, habían más de 300 comerciantes del rubro gastronómico trabajando en la reconstrucción y en levantar la economía. En eso se centraba el trabajo conjunto con las autoridades, además de la necesidad de dar una pronta solución habitacional a los afectados.

Las labores dieron fruto y superaron las expectativas, seg√ļn el dirigente: “Nadie se imagin√≥ que Dichato ser√≠a tan moderno, con esta infraestructura tur√≠stica, con una nueva costanera, locales y gente”, expres√≥.

Entre esos recintos se encuentra su restaurant Asturias, el que fue inaugurado a fines de 2012 y se ubica frente a la costanera.

Puente mecano: lo que resta de la reconstrucción

A 10 a√Īos de la emergencia, los representantes del rubro gastron√≥mico y tur√≠stico, concuerdan que lo que resta en materia de reconstrucci√≥n es el puente mecano para conectar la zona norte de la comuna de Tom√©.

“Es fundamental porque es una necesidad urgente para Dichato y las localidades aleda√Īas. Eso falta para que la reconstrucci√≥n sea completa”, dijo Cristal Ortega.

Alomar agreg√≥ que las autoridades deben “poner √©nfasis al proyecto de avenida Daniel Vera y recordar que existe un compromiso pendiente”.

Pero no s√≥lo eso, tambi√©n considera necesario que las personas que perdieron sus casas tur√≠sticas puedan volver a tenerlas. “Antes del terremoto los locales atend√≠an hasta las 4 de la madrugada porque la gente ten√≠a donde quedarse. Ahora, en cambio, todo el comercio se cierra a las 19:00 horas”.

Ambos aseguran que los dichatinos están preparados para cualquier adversidad y que la zona continuará posicionándose como uno de los mejores destinos de la región del Bío Bío.

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