Vida
La potente carta con la que Francisca Valenzuela reveló los acosos que ha vivido
Publicado por: Bernardita Villa
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Las denuncias de acoso y abuso sexual en contra del productor de Hollywood Harvey Weinstein dio inicio a una campa√Īa llamada Me too (Yo tambi√©n), la cual se llama a las mujeres a contar los episodios de acoso que han vivido durante su vida.

‚ÄúSi has sido acosada sexualmente o abusada, escribe ‚Äėme too‚Äô como respuesta a este tuit‚ÄĚ, se√Īal√≥ el fin de semana pasado Alyssa Milano, la actriz que impuls√≥ esta iniciativa.

La campa√Īa tambi√©n lleg√≥ a Chile donde varias figuras han revelado sus experiencias en este sentido. Una de ellas fue Francisca Valenzuela, quien a trav√©s de una potente carta en redes sociales, alz√≥ la voz sobre todas las injusticias y acoso que le ha tocado vivir.

En ella cuenta que ha sufrido abusos en conciertos e incluso por un masajista que intent√≥ aprovecharse de ella. Asimismo record√≥ que fue consultada “si hice ‘favores’ para conseguir ciertas cosas en mi carrera y cuestionaron mi talento y capacidad de trabajo”.

Lee a continuación el texto completo.

“Cuando me dijeron mejor s√°cate la ropa y haz un calendario en vez de cantar y hablar tanto; cuando me toqueatearon en conciertos, tanto como artista pasando por el p√ļblico como espectador asistente; cuando me dicen qu√© esperas si usas esas calzas tan apretadas; cuando me pidieron matrimonio en una reuni√≥n, al frente de una mesa de ejecutivos, en una situaci√≥n ‘chistosa’ como para convencerme frente a una decisi√≥n.

Cuando, de paso en un hotel durante una gira, me dieron de regalo un masaje y el masajista trat√≥ de aprovecharse de m√≠; cuando me sobaron la espalda o hicieron masajes sin que lo pidiera o sin que fueran mis amigos/familiares durante reuniones laborales; cuando me preguntaron si hice ‘favores’ para conseguir ciertas cosas en mi carrera y cuestionaron mi talento y capacidad de trabajo.

Cuando me han gritado ‚Äėmueve la colita y s√°cate la ropa‚Äô en el escenario (rara vez he visto que se lo griten a mis contrapartes masculinos); cuando me han dicho personas desconocidas, de manera irrespetuosa y sin preguntar, ‘dame un besito, yapo, que te cuesta, pero d√©jame abrazarte y darte un beso’, tironeando mi cuerpo.

Cuando un colega o profesional de mi industria me ofreci√≥ una oportunidad laboral importante pero a la hora de yo decirle que ten√≠a pareja, me des-invit√≥ y quit√≥ la oportunidad, trat√°ndome totalmente diferente al saber que no estaba ‚Äėdisponible‚Äô.

Cuando en la prensa me han preguntado ‚Äė¬Ņno eres el producto de un manager o un sello?‚Äô asumiendo que no compongo,creo,controlo propia carrera; o ‚Äė¬Ņno ser√° que tu frivolizas la m√ļsica? ya que veo que te gusta la ropa o sacarte fotos y que haces esos pasitos como m√≠renme m√≠renme con el hombrito pa‚Äô ac√° y pa‚Äô all√°‚Äô sin haber conocido mi cuerpo de trabajo ni ver que eso es un tremendo doble est√°ndar.

Cuando me dijeron una y otra vez, c√°lmate, a nadie le gustan las ni√Īas enojonas o dif√≠ciles y no quieres caer mal; o hazte la lesa no m√°s, mira para el otro lado, si as√≠ son las cosas; cuando te infantilizan o objetivizan; cuando nos siguen en la calle y/o te gritan cosas que no hemos pedido.

Cuando te dicen ‚Äėay si total se juntan a quejarse nada m√°s‚Äô a la hora de alzar la voz y visibilizar historias y testimonios de mujeres en mi industria de la m√ļsica (por ejemplo, cuando comento sobre mi intenci√≥n y raciocinio tras Ruidosa Fest).

‚≠źÔłŹSHOWTIME ‚≠źÔłŹ – ūüďł: @vsanfuentes

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Yo creo que desde el hoy, con mayor madurez, edad y experiencia -y seguridad en mi misma- miro para atr√°s y puedo darme cuenta de cosas que han pasado. Cosas que siguen pasando. Y yo he tenido mucha suerte y he tenido a mi alrededor a familia, amigos, seres queridos y colegas que me han apoyado, ense√Īado y protegido.

Pero hoy, s√≠ puedo identificar, ponerle nombre, decirlo con palabras. Muchas veces pasaban cosas y me sent√≠a confundida, inc√≥moda y paralizada. No sab√≠a qu√© hacer. No sab√≠a c√≥mo decir, ‚Äėno haga eso, etc‚Äô y defenderme y seguir adelante con la
reu/entrevista/conversaci√≥n/concierto/etc. Y creo que esto pasaba porque sent√≠a que el problema era YO. Que la inadecuada era yo. Que la insuficiente era yo. Que yo, la ni√Īa, la mujer, la debilucha, la miedosa, era la que no sab√≠a y que ten√≠a saberlo todo. Hacerlo todo. Y nunca equivocarse.

Internalicé la cultural patriarcal y justificaba la incomodidad, lo inapropiado, la sensación inseguridad e incertidumbre con: esto lo hacen porque soy débil, porque soy un fraude, porque pueden manipularme, porque me dejo manipular.

Además, muchas de estas instancias suceden en una dinámica de poder -las personas que hacen estas cosas y exhiben este comportamiento -ya sea una pareja, o personas con que trabajas- las admiras, te pueden ayudar u ofrecer cosas, los miras hacia arriba y están en una posición de importancia.

Y cuando sucede algo que te deja confundida e inc√≥moda, paralizada, en alerta, siempre es como: para qu√© armar problema, no estoy ni segura de esto, si esta persona tiene experiencia, √©l sabe, entonces ¬Ņyo qu√© s√©? Y si digo algo, si hago algo, pongo en jaque esta relaci√≥n, pongo en riesgo esta reuni√≥n, oportunidad, etc. B√°sicamente, pa‚Äô qu√© hacer problema y cagarla m√°s y darle a esta persona/instituci√≥n m√°s raz√≥n para no darme esa oportunidad/escucharme/no caerle bien/etc.

En fin. Estos son algunos ejemplos que se viene a la cabeza mientras tipeo esto en el compu despu√©s de ver los testimonios y comentarios de m√ļltiples mujeres alrededor del mundo -incluyendo mis familiares, amigas, y colegas. No me sorprenden los testimonios.

Me horrorizan, me dan rabia, me dan tristeza. Pero no me sorprenden. Porque para nosotras, lamentablemente, es obvio que esto pasa. Hemos aprendido a esquivar miradas, toquetones, gritos. Ha estar exigidas, ‚Äėdisponibles‚Äô y desechables. Hemos aprendido a navegar conversaciones inapropiadas. Muchas mujeres est√°n en riesgo -por sus vidas y seguridad- d√≠a tras d√≠a alrededor del mundo entero. No podemos dejar de escuchar y mirarlas y AYUDARLAS. #niunamenos #vivasnosqueremos.

Pero HOY, al ver el mundo digital rebasar con #MeToo y #Yotambi√©n, soy recordada de cu√°nto me enorgullece, emociona e inspira la valent√≠a y fuerza de las mujeres. De las que conozco y las de mi comunidad; las que no conozco y admiro de lejos; las que est√°n todos los d√≠as luchando y haciendo algo por sus familias, vidas, carreras, pa√≠ses y planeta. Cu√°ntas historias y realidades son a√ļn invisibles. Esto es la punta del iceberg y de lo que tenemos al alcance. Tenemos que ir cambiando y transformando la cultura patriarcal una historia a la vez‚ÄĚ.

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